10:06 am - Martes octubre 23, 2018

Qué dicen el Corán y las Tradiciones acerca de la Mujer y la Vida Social

Por el Ulema Sayyid Sa’id Akhtar Rizvi

 

Obtener Permiso

“¡Creyentes! No entréis en casa ajena sin daros a conocer y saludar a sus moradores. Es mejor para vosotros. Es mejor para vosotros. Quizá, así, os amonestar.” (Santo Corán 24:27)

 

Semejanza

El Imam Ali (as) cita al Mensajero de Allah (saw) diciendo: “Allah maldice a aquellos hombres que buscan parecerse a las mujeres o a aquellas mujeres que buscan parecerse a los hombres.” [1]

 

Perfumarse fuera del Hogar

El Imam Hussein (as) cita al Profeta del Islam diciendo: “Cualquier mujer que se perfume y salga de su hogar está maldita por los ángeles y es privada de las bendiciones del Allah Todopoderoso hasta que regrese a su hogar.” [2]

 

Mal Mirar

El Imam Hussein (as) cita al Mensajero de Allah diciendo: “Una mala mirada es una de las flechas envenenadas de Iblis (Satán) y un mal mirar ocasiona arrepentimientos muy sufridos.” [3]

 

Evitar las Cosas Prohibidas

El Imam al- Baqir (as) narra: “Todos los ojos llorarán el Día de la Resurrección, a excepción de tres: un ojo que pasó las noches cuidando a los musulmanes (sus riquezas, tierras, etc.) en nombre de Allah; un ojo que lloró por temor de Allah y un ojo que bajó su mirada en contra de todos los actos prohibidos por Allah.” [4]

 

Mirar a las Mujeres

Se le preguntó al Imam Sadiq (as) si es lícito que un hombre mire el rostro de una mujer con la que desea casarse y también mirarla desde atrás. Él dijo: “Sí, no hay objeción en que un hombre mire a una mujer con la que desea casarse, incluyendo su rostro y que la mire desde atrás.” [5]

 

Saludar a las Mujeres

El Imam Hussein (as) dice: “El Mensajero de Allah (saw) solía saludar a las mujeres y ellas respondían su saludo- Mientras que el Comandante de los Creyentes, el Imam Ali (as), también solía saludar a las mujeres, pero le desagradaba saludar a las mas jóvenes de ellas y decía, “Temo que su voz me admire y por lo tanto me afecte de modo de cometer pecado más que obtener recompensas.” [6]

 

El Castigo de Perseguir Mujeres

El Imam Ja’far al- Sadiq (as) dice: “Un joven de Ansar encontró a una mujer en Medina. En ese momento las mujeres solían usar un velo, por lo que él la miró mientras ella venía hacia él. Ella pasó junto a él y él continuó mirándola hasta que entró a un callejón. Siguió observándola mientras iba por el callejón, hasta que se golpeó la cara con un saliente de una pared y la mujer quedó fuera de su vista. Entonces, inesperadamente, vio sangre fluyendo por sus ropas y su pecho. Dijo: “Debo ir e informar al Mensajero de Allah (saw) acerca de lo sucedido.” Cuando el Mensajero de Allah (saw) lo vio en esas condiciones le dijo: “¿Qué sucedió?” Cuando le comentó al Mensajero de Allah (saw) el hecho en detalle, el ángel Gabriel (as) bajó con este versículo: “Di a los creyentes que bajen la vista y sean castos. Es más correcto. Allah está bien informado de lo que hacen.” (Santo Corán 24:30). [7]

 

Sentarse a la Vera de los Caminos

Abi Said al- Khidri cuenta que el Mensajero de Allah (saw) dijo: “Tened cuidado con sentaros a la vera de los caminos.” Entonces, algunos de sus compañeros le preguntaron: “¡Oh, Mensajero de Allah! No podemos dejar estas reuniones a la vera de los caminos, en las que hablamos de diferentes asuntos.” El Mensajero de Allah (saw) dijo: “Si rehusáis dejar esos encuentros, entonces debéis dar al camino sus derechos.”

Le preguntaron: “¿Cuáles son los derechos del camino?” Dijo: “Bajar la vista,  abstenerse de dañar a los demás, contestar los saludos, mandar lo que es correcto y evitar lo que es malo.” [8]

 

Desear el Honor de los Creyentes

El Comandante de los Creyentes (as) dijo: “Seguramente Allah se enfada por el honor de los creyentes y las creyentes. Por lo que un creyente debe enfadarse (por su honor). Porque aquél que no lo hace (por su honor) es alguien cuyo corazón está invertido.” [9]

 

La Dulzura de Bajar la Mirada

Abu Imamah relataba que el Mensajero de Allah (saw) dijo: “Un musulmán es aquél que ve las bellezas de una mujer y baja la mirada, Allah le dará la recompensa de la adoración cuya dulzura halle en su corazón.” [10]

 

Cuidar de Sí Mismo

El Mensajero de Allah (saw) dijo: “Cuidad de vosotros mismos de seis cosas y soy vuestra garantía del Paraíso: cuando habléis, decid la verdad; llevad a cabo vuestras promesas; dejad de lado vuestra confianza y ocultad vuestras partes privadas (excepto de vuestras esposas); bajad la mirada; retened vuestra mano de realizar agresiones o actos prohibidos.” [11]

 

Respetar a una Mujer

El Mensajero de Allah (saw), dirigiéndose a los musulmanes con ocasión del Peregrinaje de Despedida, les advirtió en contra de los valores que temía descuidaran y se refirió a la mujer como el tema importante acerca del que dijo: “Observad vuestro deber para con Allah en cuanto a respetar a las mujeres y tratarlas bien.”

 

El Matrimonio Bendito

Anas cuenta que el Mensajero de Allah (saw) dijo: “Quienquiera que se case con una mujer para su propia gloria, Allah no se la incrementará, sino que le traerá humillación; quienquiera que se case con ella por su riqueza, Allah no se la aumentará, sino que lo empobrecerá; quienquiera que se case con ella por sus antiguos títulos, Allah no los incrementará, sino en codicia; quienquiera que se case con una mujer por sólo bajar sus ojos, ocultar sus partes privadas y unirse en una relación; Allah lo bendecirá a través de ella, y viceversa.” [12].

El Santo Corán dice: “Y entre sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad. Ciertamente, hay en ellos signos para la gente que reflexiona.” (Santo Corán 30: 21)

En otro versículo, las esposas obedientes son descriptas: “…Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Allah manda que cuiden.” (Santo Corán, 4: 34)

 

Alentar el Mantenimiento del Hiyab

El Islam, con su benevolente punto de vista hacia las mujeres, las alienta a que mantengan el hiyab en este versículo del Santo Corán: “¡Profeta! Di a tus esposas,  a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con el manto. Es lo mejor para que se las distinga y no sean molestadas. Allah es indulgente, misericordioso.” (Santo Corán, 33: 59)

 

Igualdad

El Santo Corán habla de la igualdad de los dos sexos en varios versículos. En un lugar dice: “Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso, pero los hombres están un grado por encima de ellas.” (Santo Corán 2: 228)

En otro lugar, el Santo Corán dice: “¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Allah, el más noble de entre vosotros es el que más Le teme. Allah es omnisciente, está bien informado.” (Santo Corán 49: 13)

Acerca del trabajo y las buenas acciones, nuevamente el Corán revela la belleza del Islam y su tratamiento igualitario de los trabajadores. ¡Esto es algo que en Occidente aún no se ha logrado! El Santo Corán dice: “El creyente, varón o hembra, que obre bien, entrará en el Jardín y no será tratado injustamente en lo más mínimo.” (Santo Corán 4: 124)

“Al creyente, varón o hembra, que obre bien, le haremos, ciertamente, que viva una vida buena y le retribuiremos, sí, con arreglo a sus mejores obras.” (Santo Corán 16: 97)

En otro versículo, Allah, el Más Elevado, promete aún: “No dejaré que se pierda la obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón o hembra, que habéis salido los unos de los otros…” (Santo Corán 3: 195)

 

Notas:

[1] Bihar al- Anwar, Majlisi, vol. 79, p, 64, narrated by Ibn Dawood, Tirmidhi, Nisai’, Bukhari, Ibn Maja.

[2] Sahih al-Kafi, vol. 3, p, 74.

[3] Ibid. p. 82.

[4] Mishkat al-Anwar, p, 155.

[5] Sahih al-Kafi, vol. 3, p. 12.

[6] Ibid., vol. 1, p. 163.

[7] Wasa’il al-Shi’ah, vol. 9, p, 63.

[8] Sahih al-Bukhari, vol. 7-9, p. 63.

[9] Mishkat al-Anwar, p, 236.

[10] Al-Targhib wa al-Tarhib from Hadith al-Sharif vol. 3. p. 34.

[11] Ibid., p. 35, 33, Tuhaf al-Uqol an aali al- Rasool, Al-Harrani, p, 23.

[12] Al-Targhib wa al-Tarhib, vol. 3, p, 46.

 

Traducido por Fabiana Ríos, para UMMA, de:

http://www.imamreza.net/eng/imamreza.php?id=9583

 

 

Filed in: Aleyas y Exégesis, Hiyab, Moral y Familia

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