11:17 pm - Martes mayo 21, 2019

Estar Saludables en Ramadán

Es importante realizar elecciones alimenticias saludables

Por Shady Shebak

Estamos en Ramadán, una época edificante e interesante para la mayoría de los musulmanes.

Cada año, durante este mes bendito, los musulmanes de todo el mundo se unen y abstienen de comida y agua desde el amanecer hasta el ocaso. Es un momento de dejar verdaderamente las diferencias de lado y disfrutar de la purificación espiritual con la que somos bendecidos con total facilidad. Es un momento para el renacimiento, la reexaminación de nuestro estado de ser y un momento de actuar para mejorar nuestras personas. A pesar de todo lo dicho, para los musulmanes comunes, Ramadán puede cobrar un precio en el cuerpo físico. Insha’Allah este artículo les dé algunos consejos útiles para mantenerse saludables durante Ramadán, después de explorar los cambios que ocurren en el cuerpo mientras se ayuna.

Estado de Satisfacción vs. Hambriento

El cuerpo funciona manteniendo un equilibrio en él, alterando ciertos aspectos de su metabolismo para mantenerlo vivo. Cuando comemos a lo largo del día, nuestro cuerpo toma parte de la comida y la reserva como energía en nuestras células grasas, fibras musculares y moléculas de glucógeno. Lo hace a través de un químico llamado insulina, la principal hormona de almacenamiento. La insulina le dice al cuerpo que está satisfecho y que necesitará acumular comida como energía.

Cuando el cuerpo no come o no ha tenido comida por un tiempo, comienza a descompensarse y a gastar la energía cumulada. Comienza por consumir el glucógeno, luego las proteínas y por último las grasas (aunque a veces consume los tres al mismo tiempo en distintos grados). Esto se realiza a través del glucagón, una hormona que funciona de manera opuesta a la insulina. A medida que la principal hormona de “descarga” del cuerpo, el glucagón, aumenta el monto de energía en forma de azúcar en la sangre.

¿Por Qué No Bajo de Peso durante Ramadán?

Dijimos que cuando estamos en estado de ayuno (de hambre), nuestro cuerpo está consumiendo constantemente la energía acumulada. Se pensaría que esto debe significar que debemos estar  perdiendo peso, pero no es así. Nuestros cuerpos son muy astutos; saben que no estamos comiendo tanto como lo hacemos habitualmente cuando no estamos ayunando, por lo tanto, consume la energía almacenada (bajo la forma de glucógeno, proteínas y grasas, como mencionamos antes) de manera muy lenta. Al usar la energía de manera lenta, compensa por no comer a lo largo del día. El cuerpo luego acumula mucho de la comida que consumimos al romper el ayuno, que será el suministro de energía del día siguiente. Ése es el por qué generalmente no perdemos peso durante Ramadán, y en muchos casos, hasta lo aumentamos.

¿Por Qué me Siento Cansado Cuando Ayuno?

Cuando estamos ayunando, nuestro nivel de azúcar en sangre cae porque está siendo mermado, no obstante no está siendo reemplazado ya que el cuerpo no está recibiendo azúcar a través del alimento. El cerebro, en consecuencia, nos pide que nos sentemos y relajemos de modo de no seguir utilizando la poca azúcar y energía que queda en sangre. El cuerpo es capaz de usar la grasa acumulada, pero como no es de utilidad recibir energía desde allí, sólo se enlentece.

¿Por Qué me Pongo de Mal Humor y me Mareo Cuando Ayuno?

La principal fuente de energía es la glucosa, la forma corporal del azúcar. Cuando el nivel de azúcar en sangre cae a alrededor de 65 o menos (depende de cada persona), el cerebro comienza a reaccionar de manera diferente, lo que resulta en cambios de humor y nos hace tomar decisiones impensadas e irracionales. Podemos tener mal desempeño en exámenes y ser más lentos para responder preguntas. Todo esto es consecuencia de la privación del cerebro del alimento que precisa para funcional en su nivel óptimo. Por la misma razón, como el sistema nervioso se enlenteces, nos mareamos, nos debilitamos, e incluso estamos un poco temblorosos.

¡Oh, Por Favor! ¿Entonces Qué Debo Hacer para Mantenerme Saludable?

Afortunadamente, el ayuno es algo que la mayoría de nosotros puede manejar y también es muy beneficioso si se lo realiza de manera correcta. Nos da tiempo para descansar nuestros cuerpos y separarnos del constante ingerir y trabajar. De hecho, muchos estudios y mucha literatura médica y científica han demostrado que una ingesta restringida de calorías disminuye las posibilidades de cáncer y daño a los tejidos, como también aumenta la expectativa de vida. Da hecho, comer menos tiene muchos beneficios, y es una práctica que debe ser realizada por personas saludables tanto dentro como fuera de Ramadán.

Un importante factor para minimizar los mareos y los cambios de humor es consumir suhur, que debe ser una comida equilibrada que consiste en azúcar, carbohidratos, algo de grasa y proteínas. Esto despertará el cuerpo y le permitirá funcionar de manera normal, de modo que no se aumentará tanto de peso y el cerebro tendrá la energía que necesita para funcionar todo el día. Beber mucha agua con esta comida es vital para evitar que el cuerpo se deshidrate. Este simple suhur ayudará a combatir el tema del peso, los mareos y los cambios de humor.

El modo en que tengamos iftar también juega un rol muy importante en nuestra salud. Al ser una de las partes favoritas del día de muchos, también es uno de los más peligrosos ya que muchos comemos demasiado de una sola vez y después quedamos muy cansados y relajados. Al haber comido todo aquello que habitualmente consumimos durante todo el día en el lapso de media hora, el cuerpo desea almacenar la mayor cantidad de comida que le es posible y de ese modo proveer más de lo requerido de azúcar en sangre, causando mucho daño al cuerpo y creando un desastre metabólico. De manera ideal, el iftar debe consistir en un servicio normal de cena (o incluso menos que eso) y luego se debe hacer una pausa antes de volver a comer. Esto evitará que el cuerpo se recargue, y en lugar de ver que nuestro peso aumentó, veremos que, de hecho, disminuyó de manera saludable en la medida que mantuvimos un metabolismo estable.

Oramos para que Allah nos de la fortaleza y la fuerza de voluntad para tener un mes de Ramadán bendito y saludable.

Traducido por Fabiana Ríos, para UMMA, de:

http://www.islamicinsights.com/features/health/staying-healthy-in-ramadan.html

 

 

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