11:35 am - Jueves septiembre 20, 2018

Siete Estrategias para Entrenar a los Niños este Mes de Ramadán

Dijo el Profeta Muhammad (La Paz sea con el y su familia bendita): “Ningún padre le ha dado un mejor regalo a sus hijos que el de una buena formación moral.”

Los muchos aspectos del mes de Ramadán – el ayuno, la oración, los valores morales, la caridad, el Corán, la familia, el Eid – ofrecen una valiosa oportunidad para entrenar a los niños. Si son sus propios hijos o alumnos, la educación o la formación no son un proceso automático ni fácil. Los niños no traen mentes vacías y las rellenan con lo que decimos. La capacitación requiere esfuerzo, energía y algunas técnicas para despegar.

 

He aquí algunos consejos de entrenamiento y técnicas para transformar la mente y los recuerdos de sus hijos este mes de Ramadán:

 

Dejen que se Ensucien las Manos

“El gran objetivo de la educación no es el conocimiento, sino la acción.”

Herbert Spencer

Los niños aprenden haciendo. En promedio, los estudiantes retienen el 75 por ciento de una lección cuando aprenden a través de actividades prácticas en comparación con el 5 por ciento a través de una conferencia o un 10 por ciento a través de la lectura (Brunmer, Jerome, “El Proceso de aprender”).

Si, por ejemplo, tú quieres enseñar a tus hijos el concepto de Zakat, pídeles que te ayuden a calcular su Zakat, decidir dónde enviar el dinero y los sobres por correo. La acción y la ejecución pueden ocurrir mientras los niños aprenden, no necesariamente después!

El Sagrado Profeta Muhammad (La Paz sea con él y su descendencia) solía llevar a su hija Fátima (La Paz sea con ella) con él cuando iba a orar en la Sagrada Kaaba en la Meca. Más tarde, en Medina, llevaba a sus nietos, Hassan y Hussein (La Paz sea con ellos), a la mezquita siendo niños pequeños antes de que ellos supieran cómo orar.

Un concepto se convierte en real e importante para los niños cuando lo experimentan en lugar de simplemente leerlo. Ellos recordarán cómo hacerlo años más tarde cuando tú los encuentres  diciendo a sus amigos, “He estado calculando mi Zakat desde que era niño”.

 

Involucra sus Emociones

Cuando los niños se involucran emocionalmente en una actividad, rara vez quieren dejarla. Los juegos de video y TV apuntan a las emociones de los niños. Como padres y educadores, podemos utilizar la misma técnica para la formación.

Historias, canciones, parodias, manualidades y juegos atrapan las emociones de los niños. Una vez que un niño está interesado y excitado, tiene más probabilidad de permanecer atento hasta el final y conseguir el mensaje que quiere dar. Así como recordamos eventos en nuestras vidas que son emocionalmente significativos, los niños recuerdan conceptos que aprendieron a través de actividades que eran divertidas, graciosas, emocionantes o diferentes.

No tengas miedo de mezclar algo de diversión en su formación – no tienes que perder ningún contenido.

Escribir una canción sobre el Eid, crear una caja de tesoro con Hadith, organizar una noche de trivia sobre el mes de Ramadán o leer un cuento acerca de Ramadán en Medina. Si lo disfrutan, los niños volverán por más!

 

Revelar el Propósito

A menudo escuchamos a los estudiantes quejarse, ¿por qué tenemos que hacer esto? o, este ejercicio de matemáticas no tiene sentido. Desafortunadamente, a menudo escuchamos respuestas como, porque yo lo digo, porque tienes que, o peor aún, obtendrá un nuevo reproductor de MP3 si termina el libro.

Como nosotros, si los niños no ven el propósito o la importancia de una acción,  no tendrán la motivación para completarla. Para evitar comentarios similares de sus hijos acerca de la oración o el ayuno, asegúrese de que entienden el propósito. Antes de comenzar cualquier lección, si es una historia acerca de los compañeros del Profeta o una artesanía para el Eid, explica exactamente por qué estás haciendo la actividad y los beneficios que los niños obtendrán de ella.

Recuérdales a tus hijos que están adorando a Allah (SWT), no a ti. Explícales por qué necesitamos complacer a Allah (SWT) y cómo cada acción nos ayudará, incluyendo desde lavar platos o la tarea de matemáticas, a lograr ese objetivo. Si los niños están rezando solamente para complacerte a ti, cuando te vas, su motivación y sus oraciones desaparecerán.

Si los niños son motivados a ayunar en Ramadán o a completar el Sagrado Corán para un incentivo material (como un reproductor de MP3), no pueden desarrollar un amor por Allah (SWT) o un deseo intrínseco para realizar la acción. Pueden, en cambio, aprender a valorar las recompensas de valor material y cuando desaparecen las recompensas, las acciones pueden desaparecer con ellas.

Ayuda a tus hijos a entender que, para los musulmanes, las recompensas no necesariamente se hacen en esta vida. Tienen que esperar a las más grandes y mejores recompensas del más allá.

 

Destaca las Grandes Ideas

“La educación es lo que queda después de que uno ha olvidado todo lo que aprendió en la escuela.” Albert Einstein

Pregúntate cuantas ecuaciones o fórmulas te acuerdas de tu libro de matemáticas de 7º grado. Pueden ser cinco o dos o ninguna. Seamos sinceros – la mayoría de nosotros conserva muy poco de los detalles que aprendimos.

Los niños no retendrán todas las sentencias de Fiqh, de Zakat, o Wudu, o Salat, y no lo necesitan! Asegúrate de que lo poco que conservan es exactamente lo que quieres que recuerden. Céntrate en las grandes ideas, tales como la conciencia que Allah (SWT) nos está mirando, que tomemos nuestras decisiones del Sagrado Corán y la Sunnah, que la oración es un medio de auto-purificación, etc.. Repite estas ideas cada día de diferentes maneras. Mientras tus hijos infunden estos principios en sus mentes, enséñales a aprender el resto por cuenta propia, cuando lo necesiten.

Ayuda a tus hijos a aprender cómo aprender. Enseñarles dónde encontrar la información de Fiqh que necesitan o cómo investigar sobre un tema y a pedir información. Estarán mejor preparados si dominan los conceptos básicos y saben los detalles. Memorizar cada regla será un desperdicio de su tiempo y el tuyo.

 

Dèjalos Dirigir!

Los niños suelen tomar responsabilidades más en serio que los adultos. El Sagrado Profeta Muhammad (La Paz sea con él y su familia), designó a jóvenes adultos como Ali, Anas y Usamah ibn Zaid, para tareas importantes que a veces les obligaba a liderar incluso a mayores y más experimentados compañeros. Da a los niños el liderazgo sobre tareas importantes y sal de cuadro. Asigna a un niño que despierte a todos sus hermanos para el Suhur. Deja que alguien sea responsable de actualizar la hora del Iftar todas las noches. Permite que los niños planifiquen, presupuesten y compren los regalos del Eid para todos los parientes. Déjalos elegir en cual tarea quieren estar a cargo.

Permite que los niños cometan errores y se den cuenta lo que deberían haber hecho. La experiencia a menudo entrena mejor que la instrucción. Una vez que un niño sale al frío sin chaqueta, lo recordará antes de que puedas recordarle que se ponga la próxima vez su chaqueta.

Entrena a los niños a ser responsables de su propio aprendizaje. Si un niño pregunta, cepillar mis dientes rompe mi ayuno? un simple sí o no puede darle la respuesta, pero no proporciona ningún entrenamiento a largo plazo. En lugar de ello pregúntale, donde puedes buscar para encontrar esa respuesta? Permíteles  hacer algunas investigaciones.

Comienza el mes de Ramadán pidiendo a tus hijos que realicen un proyecto de investigación sobre lo que rompe el ayuno y lo que no. Si encuentran la información, suelen recordar y saber exactamente dónde conseguirla el año próximo.

“La única persona que es educada es aquella que ha aprendido a aprender y a cambiar.” Carl Rogers

 

Entusiàsmate!

“La educación no es llenar una cubeta, sino encender un fuego.” W. B. Yeats

Los niños atraparán tu entusiasmo. Muestra alguna emoción y pasión por la enseñanza sobre el tema. Muestra a tus hijos que no puedes esperar para que comience Ramadán. Estar alegres en el tiempo del salat. Decorar la casa en anticipación al Eid.

El Sagrado Profeta Muhammad (La Paz sea con él y su familia bendita), enseñó con el ejemplo. Su carácter y sus acciones motivaron a la gente a amarlo y emularlo. Sé el ejemplo que quieres para tus hijos. Haz un esfuerzo genuino para amar las actividades que quieras que amen tus hijos.

 

Combina el Amor con la Enseñanza

Al-Aqra b. Habis había visto al Sagrado Profeta Muhammad (La Paz sea con él y su familia bendita), besando a Hassan (su nieto). Él dijo: Yo tengo diez hijos, pero nunca he besado ninguno de ellos, con lo cual el Mensajero de Allah, la Paz y las Bendiciones sean con él, dijo: para quien no demuestra misericordia, no habrá misericordia con él.

Demuestra a tus niños que los amas, independientemente de cómo se desempeñan. Permite que cada niño progrese a su propio ritmo. Decirles: mira a tu prima Amina – ya terminó el juz XV, sólo baja la autoestima de tus niños y desalienta lo que está ya han logrado.

La excesiva comparación y competencia a menudo pueden resultar en impotencia y falta de motivación para los niños que aprenden de diferentes maneras o a un ritmo más lento. Permite que los niños juzguen su propio progreso y se comparen a su nivel anterior en lugar del nivel de los demás.

Haz de este Ramadán el comienzo de una experiencia memorable y duradera en la formación para ti y tus hijos!

 

Fuente: Tebyan.net

Link: http://english.tebyan.net/newindex.aspx?pid=49615&Keyword=+ramadan

Traducciòn: Laila Hakim para UMMA

 

Filed in: Familia, Práctica Islámica, Religión, Social

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