9:57 am - Martes febrero 28, 2017

Las Mujeres desde el Punto de Vista Islámico y Occidental

El Islam tiene un elevado punto de vista de los seres humanos y los ve a través de un racionalismo honorable y una estimada búsqueda de Dios y rechaza todo punto de vista basado en cualquier otro aspecto que no sea la igualdad y la piedad. Nadie tiene el derecho de considerar la diferencia de género, nacionalidad, color de la piel, etc. El Islam desafía a cualquier medio que ha estado al servicio del capitalismo y sus intereses y los considera no humanitarios.

De acuerdo con el Corán y la tradición del Islam, la mujer es un símbolo de la belleza de Dios. Tan trascendental punto de vista sobre la mujer no puede ser visto en ninguna otra escuela.

En nuestra escuela, los hombres y las mujeres tienen sus propias situaciones y no existen contradicciones entre ellos. Los pensamientos religiosos asignan una centralidad a la mujer y su vida está marcada con ser un símbolo de la belleza de Dios.

Se puede llamar al punto de vista islámico sobre la mujer como un punto de vista oriental moderado. El Islam reconoce a las mujeres tan humanas como los hombres, con todas las mismas habilidades para progresar y crecer y también con tres especificaciones de todos los seres humanos que son la oportunidad, la responsabilidad y la habilidad de mejorar.

Tanto hombres como mujeres comparten el estatus privilegiado de entre todos los seres al sobrellevar la confianza y responsabilidad Divinas. Todos los seres humanos provienen de la misma esencia y comunidad. Los dos géneros pueden protegerse y embellecerse mutuamente al vivir una vida pura, alejada de las anormalidades y violencia, con seguridad, paz, compañía y relaciones espirituales. Por ejemplo, tanto hombre como mujer pueden ser un ejemplo honesto o inapropiado; ambos pueden intentar y esforzarse; ambos pueden ir al paraíso o al infierno.

Desde el punto de vista del Corán, el hombre y la mujer son dos componentes de la ecuación de la humanidad, ascienden o descienden de una manera similar.

 

Pensamientos Modernos

Los puntos de vista modernos ven a la mujer como un instrumento cuya eficiencia se encuentra, por momentos, cuando está lejos de toda moral, valor o compromiso de fe y piensa de manera global y más allá de la nacionalidad. Debe alcanzar una nueva identidad al servir a la maquinaria de la modernidad y la tecnología.

Aunque la modernidad reveló a la mitad oculta, la humanidad de las mujeres, veló la mitad evidente, la feminidad de las mujeres. La mujer moderna es un ser humano, pero con descripciones masculinas. Incluso los nuevos pensamientos fueron en vano al descuidar “la verdad de la feminidad”.

El pensamiento moderno ha sido tan dominado por lo que los géneros tienen en común que ignoró los derechos de las mujeres y confiscaron su existencia para beneficio de los hombres.

La modernidad no puede soportar la feminidad y declara: “Para ser un ser humano, las mujeres necesitan ser tan similares a los hombres como sea posible”. Las mujeres son las víctimas más oprimidas de los pensamientos occidentales modernos y, al mismo tiempo, los medios más fuertes para el avance de esos pensamientos.

El proceso de la modernidad ha allanado su camino al conducir a las sociedades a los cambios y estos cambios en la sociedad de las mujeres han sido muy profundos e increíbles; ahora, el punto más desafiante para las musulmanas  al enfrentar la modernidad es la diferencia en el punto de vista mundial y el punto de vista valorable de las mujeres.

 

Posición de las Mujeres en la Globalización

 

La globalización ha tenido una gran influencia sobre diferentes aspectos de la vida humana. Al confrontar este gran cambio global, las mujeres quedaron desconcertadas por su situación inestable.

El siglo veinte no pudo llevarse los dolores y sufrimientos de las mujeres con él. Un porcentaje considerable de personas que sufren hambre y desnutrición son mujeres y niños. A pesar de brindar muchos beneficios materiales para las mujeres, la nueva era fracasó en revivir su verdadera posición. A la humanidad de las mujeres se le está faltando el respeto de una forma moderna.

 

En la conferencia de las naciones de 1995, los siguientes temas se han señalado los siguientes temas como problemas críticos para las mujeres en oriente y occidente a fines del siglo veinte: mujeres y pobreza, educación para las mujeres, la salud de las mujeres, violencia en contra de las mujeres, mujeres y medios de comunicación y mujeres y medioambiente. Considerando la cultura como un medio, hombre y mujer son iguales, pero cuando el ser humano es el medio, la mujer es resaltada. La justicia en el pensamiento y la creencia demanda que el hombre y la mujer sean ubicados en el lugar correcto para que den resultados.

Los pensamientos capitalistas globales han atacado todos los aspectos sociales, culturales, políticos y económicos de las mujeres. Por un lado, está la mujer tradicional, que no es aceptable para el capitalismo; y por el otro, está la mujer occidental, que está alejada de la posición más grande de las mujeres, que es la maternidad. Esa mujer imita a los hombres y, a pesar de su naturaleza e instinto, continua si vida egoísta y busca su independencia perdida. Y es así como la mujer presencia una gran brecha entre sí misma y la responsabilidad de dar a luz, criar y llevar adelante una familia, lo que ha estado a su cargo a lo largo de la historia de la humanidad. Una brecha que conduce a la propia alienación y pasa por alto sus condiciones mentales y condiciones físicas para formar el capitalismo global y sus tendencias de pensamiento.

La globalización es un nuevo discurso que intenta enfrentar los distintos conceptos respetables de culturas y civilizaciones del mundo acerca de las mujeres.

Actualmente, las nuevas definiciones para palabras claves como libertad para las mujeres, derechos e igualdad, familia, maternidad, etc., son, cada una de ellas, un nuevo desafío para las mujeres. Las mujeres están y se hallarán en graves problemas al ser y pensar lo mismo.

De hecho, allanar el camino para ignorar la dignidad y la personalidad en nombre de lograr derechos e igualdades, y por encima de todo, poner a trabajar la eficiencia de las mujeres a trabajar, son algunos de los retos de la globalización.

Los cambios globales han traído importantes cambios a las relaciones entre hombres y mujeres. Estos pueden ser más observados en las sociedades en las que las mujeres han tenido más educación y participación en las actividades generadoras de dinero.

 

Las Mujeres y la Carencia Global de Identidad

 

Los desafíos en la identidad y la personalidad son los resultados de la globalización. Se puede llamar a la ideología de la globalización como la amenaza más grande a la identidad de la humanidad, especialmente de las mujeres. La globalización extiende mayormente los valores y las normas del régimen capitalista a las demás comunidades y ocasiona una crisis de identidad en el área social.

Soñar con la globalización y por eslóganes tales como la similitud de derechos para los hombres y las mujeres, trajo un desafío al mundo de las mujeres. Las mujeres en occidente han sufrido el mayor daño de eslóganes así. Primero, afirmar similitud conduce a igualar la división de las tareas del hogar entre hombre y mujer y, en consecuencia, la dote y la pensión alimenticia son consideradas faltas de respeto para la independencia de las mujeres y deben ser eliminadas; de este modo, para obtener dinero e identidad social, las mujeres deben acudir al mercado laboral. Mientras tanto, el interés de las mujeres por los temas familiares y la diferencia en las aptitudes no les permite competir laboralmente con los hombres, especialmente cuando se trata de elevados puestos de trabajo. Sin embargo, los jardines de infantes y las pensiones han disminuido el interés y las comidas rápidas han compensado su ausencia del hogar. Aún así, en la práctica, las mujeres envejecen y se cansan, tanto física como mentalmente, antes que los hombres y tienen que tolerar la presión de las tareas domésticas como también su trabajo. Por encima de todo, las mujeres que trabajan no tienen tiempo para desempeñar eficientemente su rol como madre y esposa. A pesar de ello, a diferencia de sus madres, han obtenido independencia financiera, han perdido su rol clave en la guía espiritual del esposo e hijos. Ha resultado en la falta de alma en la vida de las mujeres, condiciones de trabajo inapropiadas, falta de compromiso y entendimiento entre la pareja y, finalmente, hijos que han sido criados sin el amor maternal y rompen con esta familia y padres que les parecen barreras a la primera oportunidad que se les presenta. Estas condiciones gradualmente llevan a problemas sociales con las que occidente está luchando en la actualidad. Y pensando en la integración y la similitud, occidente está intentando difundir estos desafíos a otras naciones y países. Un estudio detallado demostrará que las familias inestables y los divorcios tempranos, niños desplazados, viudas o mujeres abandonadas, abusos sexuales, homosexualidad, convivencia en lugar de matrimonio, como también decenas de otros problemas sociales están arraigados principalmente en el desplazamiento de los roles de las mujeres y los hombres y el descuido del verdadero estatus.

 

Las Mujeres, Engranajes de la Economía y la Globalización

 

Los defensores de la globalización han afirmado en forma repetida que el  inmenso recurso humano de las mujeres como mitad de la población debe tomar parte en el progreso. Pero se han equivocado en elaborar cómo se supone que la posición de las mujeres en el desarrollo esté de acuerdo con sus habilidades y condiciones particulares. Mientras la responsabilidad de las diferencias entre los roles de los géneros a lo largo de la historia siempre ha sido puesto sobre la perdurable opresión de las mujeres, el patriarcado, el dominio de la cultura tradicional, etc., el otro lado siempre ha sido desatendido; que tal vez estas diferencias han sido debidas a la elección y creencias directas de las mujeres y deben ser respetadas y tenidas en cuenta en otras consideraciones de las mujeres en áreas sociales.

Como el crecimiento económico y la globalización en los aspectos económicos están basados en los libres mercados y la distribución de los mercados trasnacionales, los sociólogos occidentales creen que necesitan una sociedad sin familia y, en consecuencia, sin hijos, lo que obviamente demanda relatividad en la familia y las relaciones sexuales. Como órgano social, la familia enfrenta, en forma creciente, conflictos en el proceso de globalización. Por un lado, la importancia de la participación económica de las mujeres, y por el otro, la tendencia de ser madre y tener hijos lleva a un conflicto; pero como la globalización es  hija del secularismo y el liberalismo, ha ignorado la posición de las mujeres que los valores y las creencias consideran para ellas en la sociedad y la familia. En otras palabras, ha sido dada una nueva definición del estatus de las mujeres por el proceso de globalización.

Esos conflictos en los roles personales, familiares y sociales de las mujeres, le imponen un gran sufrimiento y dolor a las mujeres de todo el mundo, en particular a aquellas en los países desarrollados. El resultado no es solo la inestabilidad de la vida diaria y las relaciones materialistas, sino también nuevas crisis hechas por el  contraste en identidades múltiples como también conflictos culturales causados por la globalización.

En un mundo bipolar de “desarrollados” y “subdesarrollados”, las mujeres en los países subdesarrollados están incluso menos desarrolladas. Aún en países desarrollados, donde el menos bienestar no está definido de manera similar e igual para todos y existe gente pobre, las mujeres son más pobres y menos privilegiadas. Pero esta pobreza de las mujeres no es solo mayor en cantidad, sino que también es más dolorosa en calidad; porque, habitualmente, las mujeres son las responsables de cumplir con las demandas de los hijos. Sufren por sí mismas como también por sus hijos indefensos.

Esto, mientras las mujeres tienen más límites en acceder a las fuentes de poder y riquezas. Las mujeres están menos alfabetizadas, tienen menos habilidades y pericias, con menos capacidad de regateo y poder para más ingresos, seguro, sistemas de beneficencia, etc., y generalmente son consideradas una mano de obra más barata sin mayores problemas o deficiencias. Pero aún así, muchas mujeres actualmente son quienes llevan el pan a sus familias y son las responsables de formar sus vidas.

En conclusión, la crisis de la globalización económica y cultural solo puede ser resuelta con la ayuda de las normas divinas y naturales.

En el mundo actual, la musulmana tiene una gran responsabilidad; mientras se halla conectada y es fiel a una rica y poderosa identidad religiosa como el Islam, también está viviendo en una mundo desarrollado y siempre cambiante, en el que muchos conceptos son cambiados y han surgido nuevas atracciones que son ambiguas y dudosas acerca de los conceptos y valores tradicionales. A la sombra de nuevos cambios y nuevos entendimientos, busca más atención  de los sistemas políticos y sociales para ella; intenta conocer cabalmente sus descuidados derechos; trata de descubrir y lograr su potencial y habilidades activas. Y mientras tanto, cuida de su feminidad en la identidad humana; observa nobles valores y tradiciones, y evita la pérdida de la identidad y pensamientos ilusorios al buscar la independencia, la igualdad y semejanza con los hombres.

Traducción: Fabiana Ríos para UMMA

Filed in: Cultura, Destacado, Moral y Familia, Práctica Islámica, Religión, Social

No comments yet.

Deja un comentario

Debes iniciar sesion para dejar un comentario.