5:17 am - Martes mayo 23, 2017

Igualdad o Desigualdad de Sexos en el Islam

Igualdad o Desigualdad de Sexos en el Islam

Nahla Gharavi Naeeni, Ph. D

Profesora Adjunta, Universidad Tarbiat Modarres,

Facultad de Humanidades, Teherán, R. I de Irán

Naeeni_n@modares.ac.ir

Traducción al español:

Fabiana Ríos para U.M.M.A.

 

En el nombre de Allah

Resumen

Dios Todopoderoso es el creador de los hombres y las mujeres. Los creó en la sabiduría de modo que pudieran vivir juntos, traer a la vida a la siguiente generación y adorar a Dios. Estableció leyes y condiciones acerca de cómo debían vivir. Les exigió que obedecieran las leyes de la religión. Parecería que la religión del Islam ha colocado diferencias entre los derechos y deberes de los hombres y las mujeres, lo que ha sido fuente de preguntas a lo largo de la historia. Este artículo explica las razones para estas diferencias basadas en los versículos del Corán, porque el mejor legislador es Dios, el Todopoderoso. Su conocimiento no tiene par y cubre todo. Ni siquiera una hoja cae de un árbol sin su permiso.

El calor de una persona está basado en su espiritualidad y su sumisión a Dios, no a su trabajo y posición mundana. El trabajo, la actividad, el aprendizaje de las ciencias, la participación en la sociedad, la participación en la política y… solo tienen valor cuando son realizados en la creencia de la Unidad de Dios, en Su camino y para Su satisfacción. Si se realizan con esta intención, son, entonces, ahorros para el otro mundo. De otro modo, estos actos carecen de valor real si son hechos por razones materiales.

Introducción

Dios, el Creador, ha creado al ser humano de arcilla: “Cuando tu Señor dijo a los ángeles: ‘Voy a crear un mortal de arcilla’” (38:71) Los creó de dos sexos, como Él dijo: “¡Hombres! ¡Temed a vuestro Señor, Que os ha creado de una sola persona, de la que ha creado a su cónyuge, y de los que ha diseminado un gran número de hombres y de mujeres!” (4: 1) Significa que ambos sexos están creados del mismo material, por lo que tienen el mismo valor en el primer material. El hombre y la mujer vivieron juntos y conformaron la familia y la sociedad. Allah envió a los profetas, la guía y los Libros para dirigir a las personas en su vida, de modo que las leyes y las regulaciones se establezcan entre ellos, para que puedan vivir juntos y mejorar su vida.

Legislación

Dios, el Todopoderoso, el Único, es el Creador de los cielos y la tierra y todas las criaturas. La vida y destrucción de todas las criaturas está en Sus manos. Él es el informado, sabio y capaz. Es Su voluntad la que determina las leyes para la humanidad porque Él es el más capaz para hacerlo. Leemos en el Capítulo El Hierro, versículos 2 y 3:

“Suyo es el dominio de los cielos y la tierra. Él da la vida y la muerte. Y es omnipotente. Él es el Principio y el Fin, el Visible y el Escondido. Y es omnisciente.”

Todos los seguidores de las mayores religiones creen que Dios es el que determina las leyes para la humanidad, obedecer Sus leyes es obligatorio para los creyentes. Y, es en detrimento de cualquiera que no sigue las leyes de Dios.

Dios, que es el creador de la humanidad, es más bueno que cualquier otro. Ha establecido principios y leyes religiosos para el bienestar de los seres humanos, y su bienestar está en esas leyes divinas. Por lo tanto, si las diferencias aparentes son vistas en estas leyes divinas, estas diferencias son para beneficiar a la humanidad y a la sociedad humana. Las leyes divinas no son para una sola persona o grupo de personas, sino para el bienestar de todas las personas en general.

Las leyes y regulaciones religiosas son establecidas por legisladores. Los juristas religiosos basan estas leyes en fuentes confiables, y los principios religiosos básicos son una parte importante de su razonamiento. Estos principios religiosos tienen un efecto en la perspectiva del jurista, y el legislador para determinar las leyes  presta cuidadosa atención a estos principios religiosos.[1] Así, todas las regulaciones y leyes divinas  están basadas en esos principios. Por ejemplo, si la formación de una familia es importante de acuerdo con Dios, entonces los principios y leyes religiosas cubren esta formación de la familia. Algunos de estos principios religiosos son los siguientes:

  • El Principio de la Libertad

La libertad significa la liberación de una persona o personas de algo o de alguien para hacer o usar algo. Esta libertad para los humanos que son creados por Dios, consiste dentro de los límites y el poder de Dios. Esto significa que no son libres para hacer lo que quieran, porque su poder y habilidades están limitados. Desde otro punto de vista, si la libertad de una persona perturba la libertad de otra persona, entonces esta libertad no tiene sentido, porque la libertad de una persona acompañada por la restricción a otra es contraria a la Justicia Divina. De este modo, uno de los principios islámicos es este: que ningún individuo después de Dios tiene control sobre otro en su servidumbre (a Él). De esta manera, si alguien no posee algo, entonces no puede tenerlo sin permiso del propietario.[2]

 

2-Justicia

El término árabe justicia (‘idalat) proviene de la raíz ‘adl que significa “opuesto a la opresión”. Raaghib ha escrito, “De los términos justicia e imparcialidad viene el significado igualdad.”[3] Ibn Manzur también ha escrito también, “Justicia significa igual distribución.”[4] Los expertos religiosos han dado varios significados para este término. Algunos de ellos incluyen: “Justicia significa poner todo es su lugar.”[5] “Dar el derecho a aquel que lo merece sin oprimir a nadie.”[6] El  mártir Mutahhari ha dicho, “El verdadero significado de justicia social humana es aquella justicia  que en la ley humana, la gente debe observar y respetar. Este es el significado de justicia.”[7] Por lo tanto, justicia significa dar a la gente de acuerdo con su capacidad y necesidades. Por ejemplo, un cántaro y un vaso no tienen la misma capacidad. Si volcamos la misma medida en ambos, es injusto. En cambio, si distribuimos el agua, cada uno debe recibir agua de acuerdo con su capacidad. Por lo tanto, la misma distribución es solo cuando hay iguales condiciones y méritos. De este modo, cada una de las siguientes dos afirmaciones es opresión:

  • Desigualdad en iguales condiciones.
  • Igualdad en condiciones desiguales.[8]

Uno de los significados más comunes de justicia es igualdad y similitud. Pero, se debe prestar atención al hecho que este significado debe estar acompañado por la consideración de los méritos y dar el derecho a aquel que lo merece.

La justicia es uno de los principales temas en las religiones divinas. Dios es justo. Todos Sus actos: creación, cálculo, recompensa y castigo están basados en Su justicia, sabiduría, poder, conocimiento, etc.

Basados en lo que se ha dicho que las leyes de Dios están basadas en los principios y la sabiduría, si son observadas diferencias en las leyes islámicas entre los hombres y las mujeres, están basadas en razones y sabiduría. Por otro lado, las diferencias son mucho menores en los derechos generales. Por ejemplo, no todo hombre es mantenedor (qayum) de toda mujer. Es el mantenedor de su familia. Esta responsabilidad le es dada por Dios, de modo que ese hombre se sentirá responsable por su familia y  no la abandonará fácilmente. Si Dios ha hecho responsable al hombre por la manutención de la mujer y la familia, ello se basa en la sabiduría de sustentar una familia.

Uno de los principios de la vida familiar es la unidad. Dos personas de diferentes familias forman un lazo para iniciar una vida juntos. Así, para el fortalecimiento y resistencia de esta vida, y para que se encuentre a salvo, debe haber estipulaciones. Entonces, cada uno de ellos sentirá la responsabilidad y mantendrá fuertes los lazos de esta familia.

 

  • El Principio de la Igualdad

El primer artículo de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos establece que “Todos los seres humanos nacen libres y son iguales de acuerdo a sus derechos y condición humana.” El artículo 7 establece que “Todos son iguales ante la ley y tienen derecho a ser defendidos por la ley.” El artículo 26 del Tratado Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece que “Las leyes deben prohibir cualquier discriminación a cualquier persona. Se debe asegurar la igual protección en contra cualquier clase de discriminación, especialmente por cuestiones de raza, color, género, idioma, religión, creencias religiosas, creencias políticas, etc….”

Por lo tanto, la igualdad tiene diferentes dimensiones: igualdad en la creación, igualdad de derechos, igualdad en la sociedad, igualdad en la economía, y… El Santo Corán establece que todos son iguales en creación, y que nadie es mejor que otro basados en su género, raza o color. Leemos: “¡Hombres! Os hemos creado de un varón y una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Allah, el más noble de entre vosotros es el  que más le teme. Allah es omnisciente…”[9] De esta forma, Dios dice que hay una diferencia en la creación pero que la naturaleza básica es la misma. Y, esta diferencia es para la distinción y descripción, no para la superioridad de unos sobre otros. El Corán afirma que solamente es la piedad la que hace a unos mejores que otros y proviene de su propia lucha y construcción del ser.

El Profeta Muhammad (S) también afirmaba, “Las personas son iguales como los dientes de un peine.”[10] Por otro lado, el Santo Corán afirma que hay una diferencia entre una persona culta y otra ignorante, un creyente y un impío, y alguien que lucha por la libertad y alguien que no lo hace. Afirma que estas personas son diferentes unas de otras. Aquellos con virtudes espirituales no son iguales a los demás. Está escrito: “¿Son iguales los que saben y los que no saben?”[11] En otro lugar está escrito: “…Allah ha distinguido a los combatientes por encima de quienes se quedan en casa con una magnífica recompensa”[12]Y está escrito “… no seréis todos iguales: unos, que han gastado y combatido antes del Éxito, tendrán una categoría más elevada que otros que han gastado y combatido después de ella…”[13] De esta forma, lo que se quiere decir con igualdad es igualdad ante la ley. El legislador debe escribir leyes generales y específicas a la vez que presta atención a la igualdad básica y natural de los seres humanos y no estar influenciado por diferencias en género, raza, idioma, etc.

 

  • Igualdad en el Islam

Una pregunta que puede ser realizada es “¿Hay igualdad en el Islam?” Si la hay, entonces por qué hay diferencia como: el derecho al divorcio, los permisos por parte del padre necesarios para el matrimonio de su hija, que el hombre herede el doble que la mujer, etc.

Por ciertas razones, la idea de la independencia individual en la ley islámica no es aceptada. Las leyes son justas cuando tienen en cuenta el bienestar general de las personas. En primer lugar, esto depende de ser capaz de distinguir el verdadero bienestar general de las personas, que es imposible para una persona normal. En segundo lugar, depende de ser imparcial y no estar influenciado por los propios deseos y sentimientos, lo que también es imposible en la práctica.[14] Así, el legislador en el Islam, el propietario de la ley religiosa, es Dios, que no tiene necesidades, sino, más bien, todas las criaturas son sus siervas.

Hemos dicho que la familia es la unidad más pequeña de una sociedad y uno de los sujetos más importantes en el Islam. Su protección, mantenimiento y salud son muy importantes. Y está escrito en el Santo Corán, “Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el  haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad. Ciertamente, hay en ellos signos para gente que reflexiona.”[15] Este tema es una parte de la naturaleza humana,  aquella que siente la necesidad de un cónyuge y la formación de una familia. Algo que ha existido en todas las sociedades humanas y en todos los siglos.

Así, las leyes islámicas han sido establecidas con la debida consideración a esta importante unidad. Ese es el porqué la moral aparece antes que las leyes en el Islam. Se dice que “la moral es una ciencia que trata los deseos carnales y distingue las virtudes de las cualidades de base, y su meta es el crecimiento de la humanidad hasta su realización.”[16] Mientras tanto, los derechos son la ciencia que debate las leyes y regulaciones. Su meta es el orden de los contactos sociales. De esta manera, los derechos son capaces de proteger un orden social del caos hasta un cierto punto, pero incapaz de controlar el comportamiento individual y necesidades espirituales. La moral es necesaria para asegurar esta parte. Como se ha afirmado, “El idioma de la ley es el ordenar hacer o no hacer. Es un idioma de amenazas y reprimendas. Pero el idioma de la moral es de consejo y advertencia.”[17] “La meta de la moral es el crecimiento de la humanidad hasta su realización, pero el resultado final de los derechos es la disciplina de las relaciones sociales humanas.”[18] Para la protección de una familia y sociedad saludables, estos dos (moral y derecho) deben coexistir y apoyarse entre sí.

La naturaleza de la familia y la clase de relaciones entre sus miembros es, de modo tal, que el derecho solo no puede disciplinarla y moderarla. Este es el motivo por el que el debate de los derechos de familia e igualdad sin consideración de la moral no puede ser útil y, por otro lado, es destructivo. Las Leyes Islámicas y las Regulaciones Divinas deben ser consideradas y discutidas en conjunto.

Si la moral y su educación no son parte de una familia, si no hay amor o sacrificio, si solo hay leyes, la familia no puede ser sostenida. Especialmente en esta época, en este mundo material y con su foco puesto en el hombre, la familia no puede ser defendida. Los hijos dentro de la familia sufrirán muchos daños irreparables. Es por ello que las leyes islámicas están para el bienestar de la familia y la sociedad. Si se observan aparentes desigualdades, todas las leyes y normas deben ser consideradas como un todo para lograr el resultado correcto.

Una de las desigualdades aparentes que puede ser vista en los versículos coránicos y normas islámicas, son las leyes de herencia para los hombres y las mujeres que son una constante fuente de preguntas. Si consideramos esta distribución de la herencia para hombre y mujeres, veremos que está establecido en el Corán, “Allah os ordena lo siguiente en lo que toca a vuestros hijos: que la porción del varón equivalga a la de dos hembras…”[19] Este versículo muestra desigualdad en la herencia entre los sexos. Sin embargo, para entender el tema de la herencia, la porción de las hijas y mujeres del ingreso, y los temas sobre la riqueza, deben ser evaluados en conjunto. Además, la situación en el Islam y el entorno cuando los fueron revelados los versículos, deben ser vistos juntos. Por ejemplo, durante el período de la ignorancia entre los árabes, sólo los hombres podían heredar. Las mujeres y los niños tenían prohibida la herencia, y si no había hombres entre los parientes cercanos, entonces los otros hombres de la familia podían heredarlos. El Santo Corán ha dicho acerca de la porción de los hombre y las mujeres, “Sea para los hombres una parte de lo que los padres y parientes más cercanos dejen; sea mucho o poco…”[20] Por lo tanto, estos hombres y mujeres tienen una porción cada uno y no tienen el derecho de tomar la porción del otro. Como se ha observado, está escrito al final del versículo, “…una parte determinada.” Por ende, la época no afecta esta regulación, y es cierta.

A continuación del versículo acerca de la herencia de madres y padres, está escrito, “A cada uno de los padres le corresponderá un sexto de la herencia…”[21] lo que es lo mismo. Por ello, tanto la madre como el padre, que son de diferentes géneros, tienen iguales porciones. Así, no puede decirse que la herencia de las mujeres siempre es la mitad que la de los hombres. Este versículo continua, “De vuestros ascendientes o descendientes no sabéis quiénes os son más útiles…”

Las leyes de la herencia están basadas en el bienestar de la humanidad, y el cumplimiento de este bienestar está con Dios como está establecido al final de este versículo, “Esta es obligación de Allah. Allah es omnisciente, sabio.”

 

¿Por qué la herencia de la mujer es la mitad de la del hombre?

De acuerdo con las órdenes de Dios, el hombre debe dar una dote a la mujer en el momento del matrimonio. Dios también ha requerido que el hombre dé medios de vida a la mujer, mientras que la mujer no tiene la responsabilidad por sus propios gastos o los de su esposo.

En el versículo 13 se manifiesta, “Estas son las leyes de Allah…”[22]. Traspasar estas leyes está prohibido y el que lo hace es un pecador y es culpable. Esto no varía con las condiciones y la época y es una norma absoluta. En el versículo 14 está escrito, “A quien, al contrario, desobedezca a Allah y a Su enviado y violes sus leyes, Él le introducirá en un Fuego, eternamente…”[23]

Hay momentos en que la porción de herencia de las mujeres es mayor que la del hombre. Por ejemplo, si alguien fallece dejando dos nietos. Uno es una hija del hijo del fallecido y el  otro es un hijo de una hija del fallecido. En este caso, la nieta hereda más que el nieto aunque ambos sean nietos. De esta forma, no puede decirse que la porción de herencia es siempre la mitad que la del hombre. El bienestar de la sociedad humana y las familias ha requerido que Dios hiciera esas leyes, porque Él es conocedor, indulgente y sabio, y como es dicho en el versículo 12, “…Esta es disposición de Allah. Allah es omnisciente, benigno.”[24]

Si se ve que, a veces, los hombres molestan a sus esposas para tener de vuelta sus dotes, en el versículo 19 se dice: “¡Creyentes! No es lícito recibir en herencia a mujeres contra su voluntad…”[25] Prohíbe a los hombres tomar algo por la fuerza y continúa, “…ni impedirles que vuelvan a casarse para quitarle parte de lo que les habíais dado…”[26]

 

Los Derechos de las Mujeres

Queda claro de los versículos mencionados que las mujeres tienen derechos y porciones tal como los hombres tienen derechos y porciones. Estos derechos no son por convención, sino, más bien, son derechos innatos y naturales. Están basados en la naturaleza y la constitución. El ámbito de los derechos de las mujeres es vasto. Por ejemplo, tienen derechos culturales, políticos, sociales y económicos.

  • Derechos Culturales

Las mujeres, como los hombres, tienen el derecho de buscar la ciencia. Pueden pensar y contemplar. Es obligatorio para cada musulmán, sea hombre o mujer, buscar la ciencia de acuerdo con lo que el Profeta (S) ha dicho. Dijo, “La búsqueda de la ciencia es obligatoria para todo musulmán.” Lo que quiere decir son las ciencias permitidas y útiles. De esta forma, en iguales condiciones no hay diferencias entre el hombre y la mujer. Y, las normas  y los límites islámicos deben ser observados son ningún acto ilícito. Las mujeres pueden dirigir y asumir la responsabilidad por la supervisión cultural de la familia.

  • Derechos Sociales

Las mujeres pueden ser presentadas en la sociedad, tal como los hombres, en tanto sean obedecidos las regulaciones y principios religiosos. Sin embargo, el Islam ha requerido que una esposa tenga el permiso de su esposo para abandonar el hogar para proteger a la familia del daño.

  • Derechos Políticos

Las mujeres tienen el derecho a elegir, votar, y ser elegidas. Las mujeres pueden participar en las prerrogativas relacionadas con el futuro de la sociedad, así como las mujeres, durante el comienzo del Islam, juraron lealtad al Profeta (S).[27]

  • Derechos Económicos

Las mujeres tienen ciertos derechos e independencia y puede decidir en su beneficio o pérdida. Las mujeres tienen el derecho a la propiedad y posesión de bienes. El Islam no ha puesto restricciones al trabajo de una mujer a menos que perturbe a la familia o lesiones los derechos de su esposo. Y, es legal para ambos, hombres y mujeres, trabajar y tener un ingreso. La mayoría de las autoridades religiosas han dicho que es permisible para una mujer trabajar con el permiso de su esposo y con la condición de que la familia no se lesione. Ella puede poseer bienes e ingresar al negocio de la compra y venta. Asimismo, al esposo no le está permitido utilizar o trabajar con sus bienes a menos que ella lo autorice.[28]

 

Conclusión

La mujer es una persona como el hombre, que tiene derechos y libre albedrío. Ella hereda. Ella forma y supervisa los aspectos culturales de la familia. El Islam pone límites y libre albedrío tanto para los hombres como para las mujeres para la seguridad de la familia. Se hallan en armonía en cuanto a su naturaleza y temperamento. Esta igualdad debe ser vista en las leyes y regulaciones generales del Islam. Las leyes religiosas divinas no deben ser vistas ni juzgadas basadas solamente en un aspecto de ellas.

 

Fuentes:

  • El Santo Corán
  • Bargozideh Tafseer Nemuneh, de Makarem Shirazi, Dar al- Kitab al- Islamieh, Teherán, 1386
  • Falsafeh Hoquq Khanivadeh (La Filosofía de los Derechos de Familia), por Mahmud Hekmatnia y asociados, Ravabet ‘Umumi Shurayeh Farhangi. Ejtemanhi Zanan, Teherán, 1386
  • Lisan ‘Arab, por Ibn Manzur Al- Afriqi
  • Al Mizan Fi Tafseer al- Quran, por Sayyid Muhammad Hussain Tabatabai, M’useseh al- ‘Ulama Lilmatbuat, Beirut, 1974
  • Mufridat al- Faz al- Quran, por Hussain Ibn Muhammad Raghib Esfehani, Tahqiq Nadim Mir Ashali, Dar al- Kitab al- Arabi, Bita
  • Yad Dashthaye Ostad, por Morteza Mutahari, Entisharat Sadra, Teherán, 1386

 

 

[1] Falsafeh Hoquq Khanivadeh (Filosofía de los Derechos Familiares): vol. 2, p. 25

[2] Ibid., p. 30

[3] Mofridat, p. 551

[4] Lisan al- Arab, vol. 4, p. 707

[5] Nahjul Balagha, traducido por Muhammad Dashti, p. 734, Dicho N.° 437

[6] Falsafeh Hoquq Khanivadeh (Filosofía de los Derechos Familiares), p. 97

[7] Tafsir al- Mizan, vol. 1, p. 379

[8] Majmu’a Asar, vol. 1 , p. 80

[9] Falsafeh Hoquq Khanivadeh (Filosofía de los Derechos de Familia): p. 43

[10] Las habitaciones privadas, versículo 13

[11] Bihar al- Anwar, vol. 58, p. 65

[12] Los grupos, versículo 9

[13] Las mujeres, versículo 95

[14] El hierro, versículo 10

[15] Notas de Mutahhari, vol. 6, p. 261

[16] Los bizantinos, versículo 21

[17] Al- Mizan, vol. 1, p. 368

[18]Yad Dashthaye Ostad (Notas de Mutahhari): vol. 6, p. 273

[19] Las Mujeres, versículo 11

[20] Las Mujeres, versículo 7

[21] Las Mujeres, versículo 11

[22] Las Mujeres, versículo 13

[23] Las Mujeres, versículo 14

[24] Las Mujeres, versículo 12

[25] Las Mujeres, versículo 19

[26] Las mujeres, versículo 19

[27] Hayat Zan dar Andiseh Islami, p. 238

[28] Ibíd., p. 239

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