11:39 am - Jueves agosto 17, 2017

El Rol de Khadija (SA) en la Vida y Victoria de Muhammad (PB)

El Nacimiento de Khadija

Alrededor de sesenta y ocho años antes de la migración del Profeta, en la casa de Khwaylid ibn Asad, un reconocido hombre de Arabia, nació una niña que fue llamada “Khadija”.

Nunca podría haberse predicho que el destino de esa bebé estaría ligada al de una nación y su dignidad e importancia serían conocidas mundialmente y que Dios Todopoderoso asistiría a Su mensajero en la situación más difícil a través de su ayuda.

La pequeña Khadija nació en una gran tribu y, basados en la tradición de su tribu, tuvo buenos modales y creció con prudencia, sabiduría, virtud y castidad y alcanzó un nivel de sublimidad tal que fue llamada “Tahira de Quraish”, a pesar de toda la degradación y carencia de riqueza en la sociedad ignorante de la época en cuanto a moral y virtud humanas.

La atmósfera en la que Khadija fue criada estaba influenciada por la religión Hanif; por lo tanto, la cultura ignorante con toda su difusión y gobierno sobre Arabia no pudo afectar el ambiente y la condición moral saludables de su familia y engañarlos como a las demás personas de la Edad de la Ignorancia que vivieron bajo el gobierno de la idolatría y la blasfemia.

 

La Familia de Khadija

Khuwaykid ibn Asad ibn Abdul Uzza, hijo de Qusay ibn Kalab era un afamado hombre de la prominente tribu de Quraish.

Era el jefe y líder de su tribu y se le debía especial honor a causa de sus privilegios y elevada posición.

Su tío, Warqa ibn Nawfal, era un conocido druida árabe, que también estaba familiarizado con los libros santos de las religiones anteriores. En términos de aceptación religiosa, se hallaba a tal nivel que todos lo consideraban con respeto y la gente hablaba con él acerca de sus creencias religiosas.

 

Khadija antes de su Matrimonio con Muhammad (PB)

Antes del advenimiento del Islam y el matrimonio de Khadija con Muhammad, la civilización estaba centrada en los personajes masculinos y las mujeres no tenían un estatus importante en la sociedad. La Historia de la Ignorancia raramente ha mencionado alguna mujer por su gran personalidad, asumiendo responsabilidades y siendo dotada con cualidades de honor; incluso si hubo algunas mujeres notadas por los historiadores a este respecto, fue debido a su contribución a la cultura existente de la sociedad de la Ignorancia, cada una de las cuales tuvo un rol al punto de su ignorancia, como Somayyeh, madre de Ziad ibn Abih (hijo de su padre) y abuela de Ubaidillah ibn Ziad, que pasó a la historia por levantar la bandera de las mujeres malhechoras en el techo de su casa. Encontrar una característica casta y gloriosa como la de Khadija y la grandeza de esa dama virtuosa en la historia del pre- Islam de la Península Árabe, no es igualada, sino que es única y no tiene paralelo.

Es una mujer que fue llamada “Tahira (virtuosa)” en un ambiente lleno de poesía, vino, lujuria, glotonería y espadas, y también fue conocida como la Dama de las Mujeres Quraish, y fue contada entre las mujeres sobresalientes; fue un modelo de rol de la castidad y libertad a pesar del gobierno de la riqueza, el poder y a veces la hipocresía y el engaño, y era dominante e independiente en su vida personal y familiar, ¡sin ser afectada por la cultura existente en la sociedad en la que vivía!

En ese momento, Muhammad (PB) se unió a los agentes de comercio y corredores de Khadija en su propuesta y aceptación de Abu Talib y dirigió la primera caravana comercial de Khadija hacia la ciudad de Sham. Al volver de este viaje, que le trajo muchos beneficios y éxito a Khadija por esta caravana, Khadija aceptó la propuesta de Muhammad y se casó con él.

 

Única Amada del Profeta

Khadija es la gran dama de Quraish y la fiel esposa del Profeta, madre afectuosa de los hijos del Profeta y la mujer cuyo regazo es el origen del Kowsar del Islam. En el hogar de Muhammad (PB), ella no era solo la fiel esposa y afectuosa madre, sino que también era amada por su honorable esposo. Aunque otras mujeres entraron a la vida conyugal del profeta, ninguna, ni siquiera Aisha, que fue la más joven y tenía una posición especial para el Profeta, pudo llenar el vacío de Khadija ¡o ser amada por él como ella lo fue!

Incluso después de su muerte, cuando se decía el nombre de Khadija, el Profeta expresaba su profundo amor y afecto por ella y jamás olvidaba hablar de sus virtudes y siempre recordaba con gratitud sus esfuerzos y servicios. Jamás dejó de admirarla y mencionar sus virtudes morales y perfecciones sensuales, y siempre oró por el perdón y dicha en el Más Allá  para su amada.

Esto era casi intolerable para Aisha; ella, por lo tanto, lo objetaba y decía: “¡Oh, Mensajero de Allah! Tengo derecho a estar celosa y demostrar la reacción. (¿Qué tenía ella que yo no lo tenga? Además, ¡Dios la ha reemplazado con una mujer menor y más bella como yo!)”

Aisha dice que había molestado al Profeta al decir estas palabras, porque habían aparecido señales de profundo enojo e ira en su rostro. Dice que se arrepintió de lo que hubo dicho y se regañó a sí misma. También le juró a Dios que jamás diría algo irrelevante sobre Khadija si esposo la perdonaba e ignoraba sus palabras y podía oír sus palabras amorosas.

La vergonzosa condición de Aisha llamó la atención del Profeta y entonces dijo: “¡Aisha, ese juicio no es justo para con Khadija!”

Cuando yo era el mensajero de la fe para todos, y los ignorantes me arrojaban palos en lugar de flores, el sonido de los enemigos podía ser escuchado en todos los callejones, y era acusado de decir mentiras y hacer magia, ¡fue Khadija quien me abrazó con amabilidad y abrió la puerta de su corazón a mi divina invitación en la atemorizante atmósfera del gobierno del politeísmo y descreimiento e hipocresía!

Y cuando los no creyentes se alzaron contra mí por ignorancia y también negaban y me arrojaban piedras a las alturas del Taif, e incluso mis parientes más cercanos me insultaron y negaron y me presionaron a mí y a los pocos creyentes, de modo tal que la vida nos era intolerable, fue Khadija quien me cobijó y curó mis heridas y calmó mi dolorido corazón con su amor y apoyo.

Y cuando esperaba aceptación, pero fui rechazado y se me faltó el respeto y un hombre enfermo de Abi Lahab, que además era mi pariente, intentó vaciar el rumen de una oveja sobre mí para hacer de mí un vehículo de risa y ridículo para los hijos de la ignorancia, ¡fue Khadija quien me confirmó y usó todos sus bienes para aprobar y consolidar mi invitación!

Y cuando la gente me sancionaba a mí y a otros musulmanes y cerraba todas las puertas de la bendición y movimiento hacia nosotros (en su imaginación) y tenía el estómago como piedra del hambre, ella tendió la mesa de su apoyo y calidez para mí, y una gran cantidad de necesitados, hambrientos y pobres musulmanes de La Meca fueron alimentados con su benevolencia, así que salieron del mortal pasaje del hambre y recibieron bendiciones.”

Khadija era la amada del Profeta y la compañera de su soledad. En el momento de su bendita estadía aquí, estaba considerada como un fuerte y promisorio apoyo para el Profeta (PB). Entre todos los musulmanes y aquellos que eran pioneros en convertirse al Islam, Khadija fue la que más esfuerzos hizo y la que más días difíciles enfrentó además de su amable esposo. Y es por ello que su nombre y recuerdos inolvidables están asociados con la historia del Islam, no solo durante su vida sino también después de su muerte, trayendo felicidad al Profeta y entregando mensajes de estabilidad  y fortaleza en las demandantes épocas de la prédica del Islam.

 

La Grandeza de Khadija

De todos los libros de investigación e historia escritos acerca de Khadija (SA), puede entenderse que ella fue grande y sobresaliente de una manera especial, a pesar de la cultura existente en la sociedad en la que vivió. En la oscura y sofocante atmósfera de la ignorancia, ella podía ser vista en una extraordinaria y vivificante luz.

Parecía que, a pesar del gobierno de pensamientos ignorantes y su penetración en todos y en todo, Khadija fue un depósito en cuyo regazo debía estar la manifestación del Kosar del Islam y la corriente de su guía alimentaría toda la historia a través de su cálido abrazo.

Había vivido pura e intacta de los sucios pensamientos y mentes blasfemas y su naturaleza buscadora de Dios aún brillaba en el sendero de la luz divina a través de la densa oscuridad de la sociedad; siempre estaba buscando la verdad y la virtud y fue entonces cuando encontró el rostro de Muhammad como el espejo total de la verdad y halló en su personalidad sin parangón todas las virtudes y la belleza de la manifestación del reconocimiento y creyó en él.

 

El Criterio de Valor para que Khadija Elija a Muhammad (PB)

Ella sabía que Muhammad era pobre y su única motivación para aceptar trabajar en su empresa de comercio era subsistir y vivir por sí mismo; por lo tanto, ella no tenía atracción o beneficio financiero, ni siquiera la avaricia era motivo para que Khadija tuviera inclinación hacia Muhammad y lo eligiera como su esposo.

Y en términos financieros o de propiedad mundana, él no poseía mucho. Aunque era conocido como “Muhamad Amin” por su confiabilidad y honestidad, había muchos otros hombres de Quraish que eran ricos y también tenía un elevado estatus social y legitimidad y eran conocidos como “caballeros” de su sociedad; también tenían reputación social y señorío étnico, pero no tuvieron éxito al proponerse a la hija de Khuwaylid. Fracasaron en llamar la atención de Khadija y que aceptase su propuesta.

No hay justificación histórica o social apropiada acerca de la existencia de motivación política en el matrimonio de Khadija con Muhammad (PB), especialmente aquel tema de su profecía tuvo lugar después de su matrimonio y en condiciones normales de la sociedad y podía no ser considerada como atracción prematrimonial.

Hablando a grandes rasgos, lo que muchos expertos orientales han escrito o algunos historiadores han señalado en sus artículos, necesita más investigación y evaluación en artículos más amplios. La consideración importante es que Khadija se enamoró de Muhammad al darse cuenta de su reconocimiento y personalidad, lo que fue debido a su cercana relación con Warqa ibn Nawfal y la óptima utilización de los Libros Sagrados y la iluminación; de esta forma, dejó de lado toda consideración social y ética y le propuso a Muhammad en persona, y sorprendió al pueblo de Hejaz al hacerlo. Ella estaba orgullosa de este acto y remarcaba lo apropiado de su decisión en contra de todos aquellos que la culpaban y no consideraban su matrimonio como uno propicio.

 

La Generosidad Financiera de Khadija y su Apoyo Social a Muhammad (PB)

Después del feliz matrimonio de Khadija y Muhammad, ellos eran todo acerca de lo que la gente hablaba; una mujer de elevada fortuna y Muhammad, que era un joven pobre y necesitado.  Aquellos que habían fracasado en conquistar el amor de Khadija los emboscaban por todos lados, sus corazones estaban llenos de odio y envidia y aprovechaban cualquier oportunidad para insultar y humillar a Muhammad (PB). Su pretexto y excusa más grande era el hecho de su pobreza, lo que pudo ser una licencia para acusaciones y dichos injustos acerca del Profeta. Era Khadija quien estaba consciente de las noticias diarias y las palabras de las personas en los senderos y calles y se molestaba por los insultos al Profeta. Así que para poner fin a todas estas palabras y desarmar los reproches ilógicos de modo que la gente no tuviera permitido hablar mal de Muhammad por su pobreza, le pidió a su tío, Warqa, que pusiera todas sus propiedades a nombre de Muhammad. Warqa hizo lo que Khadija le pidió y le dijo que todas las propiedades y bienes eran de Muhammad a partir de ese momento y que él podía hacer uso de lo que desease. Khadija le dijo: “Warqa, mi tío querido, dile a Muhammad que le he regalado toda mi riqueza y propiedades y los agents que dirigen mis asuntos comerciales, y todas las cosas que están registradas a mi nombre y están controladas por mí o manejadas bajo mi supervisión, todo es suyo; desde ahora, todo lo que poseía es de Muhammad.”

Warqa, que era consciente de las malévolas iniciativas contra Muhammad y la única razón para humillarlo era el hecho de su pobreza financiera, aprovechó la oportunidad y tomó posición entre la gente de junto a la Kaaba, entre Zamzam y Maqam, con una orden abarcadora de Khadija, entonces llamó la atención de la gente hacia un tema importante que debía ser oído por todos. Cuando la gente oyó acerca de esto, se prepararon ansiosamente para escuchar las noticias de Warqa. La gente junto a Zamzam confiaba en Warqa dijo en voz alta:

“Oh, árabes, estoy hablando en representación de Khadija, soy su mensajero. ¡Ella, la gran dama de Quraish, os toma por testigos! Todos vosotros debéis atestiguar que ella, i. e. Khadija, por su propia voluntad, dona toda su riqueza, propiedades, siervos y todo su patrimonio como ganados y presentes que obtuviera aquí o allí, a Muhammad; que es aceptado por él y estos son los presentes que le son donados a él, de modo que le ha sido concedido un digno honor y será respetado por vosotros y también muestra el amor de Khadija por Muhammad. Todos habéis oído mis palabras, certificadlas.”

Esta decisión de Khadija, que fue hasta cierto punto mayor que su propuesta de matrimonio a Muhammad, dio por tierra con los malevolentes, cortó la humillación y sus lenguas invectivas, y preparó a la sociedad para Muhammad, para el mensaje que estaba a punto de recibir de Allah. La importancia de esta generosidad por parte de Khadija fue tan considerable que muchos expertos orientales consideran a la propiedad de Khadija muy importante al analizar las razones de la victoria y éxito de Muhammad. Y, por días difíciles, especialmente los días del bloqueo en el Valle de Abu Talib.

 

Los Hijos de Khadija

El matrimonio de Khadija y Muhammad fue el comienzo de una revolución en la historia humana que debe rebasar eras y siglos, y exhibir el centro de una vida feliz y resistencia en la historia; un hombre y una mujer perseguidos con descendencia de los seguidores de Ibrahim, un árbol familiar arraigado en la profundidad de la historia que ha desplegado todas sus ramas en todos lados.

A medida que los días pasaban, el resplandor de esta familia brillaba más y más; una pequeña familia en la que cada uno de ellos enseñaba grandes lecciones a la gente e iluminaban el sendero de la historia como eternos modelos de fe, sacrificio y humanidad, e iluminaban la verdad intelectual y cultural de los buscadores y pasajeros del camino del monoteísmo; una familia en la que cada uno era una bendita salvación para los demás, la perla del ser de Muhammad y la gema del ser de Khadija eran protegidas de cualquier daño y robo en  una poderosa fortaleza de protección divina hasta que decoraron la recámara del amor y el afecto en el nombre del Dios de Ibrahim con su feliz matrimonio.

El matrimonio de Muhammad y Khadija fue consumado y nació Zainab, y luego Roqieh, Umm Kolthum y Fátima y luego Qasim y Abdullah. Qasim y Abdullah estuvieron destinados a morir a la edad de dos años antes de la profecía y antes de la migración respectivamente.

Esta fue una de las sorpresas, que en primer lugar, las niñas nacidas de Khadija superaban en número a los niños; y la otra, que los niños muriesen uno después de otro, y dejaron al Profeta con una profunda tristeza, de manera que otra prueba sucedió, Muhammad (PB) insistía en su fe, creencia y profecía de su misión más convencido que antes, en una situación en la que los niños era la luz del hogar y la tribu de acuerdo con la cultura de la ignorancia de la época (ya que los niños estaban calificados para tomar el lugar de sus padres; de otro modo, estarían condenados a quedar sin posteridad. Y las niñas y las mujeres eran seres humillados de la sociedad).

Por lo tanto, los no creyentes de Quraish encontraron una excusa y llamaron al Profeta “sin posteridad” por no tener ningún hijo varón que sea su heredero, y las niñas no estaban calificadas en la cultura de la ignorancia para ser herederas y sucesoras.

Sin embargo, ellos no eran conscientes del hecho que la voluntad de Dios puso la vida de Khadija y Muhammad en otra senda y, a pesar de la intención de las personas malevolentes, una niña que estaba destinada a nacer de Khadija y Muhammad brillaría en cuanto a virtudes y personalidad, de tal modo que sería considerada el secreto de la supervivencia de la profecía como también la guía y llevaría el sello de la profecía para hacer que los ciegos de corazón oyeran el mensaje de la ira de Dios a través de: “Sí, es quien te odia el privado de posteridad” y da las buenas nuevas de supervivencia de su doctrina al Profeta. De esta manera, fue un punto de inflexión en la historia de la humanidad que puso a las niñas y a las mujeres junto a los hombres en términos de herencia y grandeza social y también como seres humanos en cuyas características humanas no hay deficiencias en comparación con los hombres. La existencia humana de la mujer fue establecida y Fátima fue una garantía para la confiabilidad y movilidad de la doctrina islámica.

La voluntad de Dios colocó  a Fátima como el secreto de la supervivencia del Islam, y de su regazo se originó la guía. Ella y sus hijos brillaron en el campo de la guardia y el liderazgo de la nación e iluminaron el sendero al destino último, lo que debe ser debatido en otro artículo.

 

La Muerte de Khadija

Khadija (SA) fue aquella que fue una amiga compasiva del Profeta antes de su profecía y apoyó sus pensamientos e ideas divinas de todo corazón, y estaba considerada un refugio para Muhammad (PB) debido a su sobresaliente posición en la sociedad, y el motivo por el que el Profeta soportaba fácilmente los acosos de los no creyentes cuando era insultado, humillado o molestado cuando le arrojaban piedras. Con confianza en las divinas nuevas de Gabriel y la ayuda y la asistencia de Khadija (SA), el Profeta pudo oponerse para llevar a cabo su tarea. Fue Khadija quien calmó sus dolores espirituales y físicos cuando había sido blanco de acusaciones y cuando los ignorantes lo recibían en los caminos con cenizas calientes y espinas; Khadija lo ayudó a continuar el sendero de la guía a las personas.

¡Ay! Algo más había sido asignado y el destino había predicho otra prueba para Muhammad (PB) de Dios era que esta gran dama abnegada debía fallecer en el año más penoso de la vida del Profeta, que fue conocido como el Año del Dolor. El Profeta fue dejado solo, a pesar de ser él el maestro de la humanidad, los versículos del Corán estaban en su lengua y enseñaban lecciones de paciencia a todos, consideraba la vida como una manifestación de las bendiciones de Dios y su fin era regresar a Él e interpretar la filosofía de la vida humana a través de “Somos de Allah y a Él volvemos”.

Khadija faleció el mismo año que Abu Talib, ambos fueron dos poderosas palancas para que el Profeta logre sus divinas metas. La voluntad de Dios llevó a Khadija y a Abu Talib al mundo del Más Allá, de manera que comenzó una nueva época en la vida del Profeta. No obstante, estaba muy dolido y lamentó su pérdida todo el año; ese año fue conocido como el año del dolor en la vida del profeta.

Sin embargo, el duradero rol e impacto de Khadija en la difusión de los pensamientos divinos y su apoyo financiero, económico, mental, político y social al Profeta han perdurado en la historia y vivirán en ella como el nombre de Abu Talib.

En tanto brille el sol y los creyentes estén recitando el lema de la unidad, se inclinarán humildemente ante la grandeza de aquellos que han establecido las bases del monoteísmo.

Traducción para UMMA: Fabiana Ríos

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