5:15 am - Martes mayo 23, 2017

MILAGROS DE LA ZIYARAT DE ASHURA

Las siguientes historias cortas han sido escogidas del libro “Milagros de la Ziyarat de Ashura” para beneficio de la comunidad durante los tristes días de Muharram:

*Historia Nº 4: “Ay!, si hubiera recitado esta  Ziyarat cada día!”

El Sheij Abdul Hadi Haeri Mazandarani (ra) relata de su respetado padre Abul Hassan Mazandarani (ra), “Ví a Mirza Ali Naqi Tabatabai (ra) en un sueño. Le pregunté: ‘¿Sientes remordimiento por algo? “Él respondió:” Sí! Lamento no haber recitado Ziyarat-e-Ashura cada día.’”

(Referencia: Tazkera-e-Zaakereen)

 

*Historia Nº 9: Recitación del Ziyarat en nombre de Wali-e-Asr (atfs)

El autor de “Abqariyy-ul-Hissan”, el Sheij Ali Akbar Nahavandi (ra) ha registrado acerca de Sayyed Ahmad, quien le envió una de sus obras en las que él menciona un incidente. Este último escribe: “Yo estaba sentado en una esquina de Masjid-e-Sahla. De repente, un Sayyed entró en la habitación con un turbante (amaamah) y una túnica negra. Miró a su alrededor y luego se dirigió hacia mí. Él comentó, “Debido a que has recitado el Ziyarat-e-Ashura cada mañana por el Imam al-Zaman, recoge tus gastos mensuales de mí, de modo que tú no tendrás que depender de nadie.” Entonces me dio algo de dinero y dijo: “Esto debería ser suficiente para este mes”. Se fue después de eso. Ante su presencia, estuve completamente desconcertado. Sentía como si mis pies hubiesen sido pegados a la tierra. Me encontré con la lengua trabada y a pesar de mis mejores esfuerzos no pude decir nada. Y este fue mi estado hasta que se fue. Luego, comencé a buscarlo por todas partes pero no lo pude encontrar.

(Referencia: Abqariyy-ul-Hissan, vol 1, page 113)

 

*Historia Nº 12: “… Nunca somos negligentes de tus asuntos”

Un notable erudito ha registrado el siguiente incidente, que lo ha mencionado en su diario. Una noche tuve un sueño, en el que se me ordenó entregar 45.000 tumanes a la tienda de una respetada persona de Isfahán.  (Por razones de discreción no he mencionado el nombre de esa persona) Cuando desperté, estaba en un dilema sobre si yo debía actuar como soñé. Además ni siquiera estaba seguro de si yo tenía esa gran suma de dinero conmigo. Sin embargo, cuando comencé a contar, para mi total sorpresa y consternación, descubrí que tenía conmigo exactamente 45.000 tumanes! Así que decidí visitar esa tienda, y entregar esa cantidad. Al llegar a ese lugar me sorprendió descubrir que yo conocía a ese individuo, que fue considerado como una de las personas más queridas de esa ciudad. Había otros dos hombres en la tienda, por lo que llamé al tendero a un costado y le susurré que tenía un cierto trabajo urgente con él. Lo llevé conmigo cerca de la mezquita vecina.

La mezquita estaba en obras y había algunos trabajadores que estaban ocupados trabajando. Tomé esta persona hacia el balcón y pregunté, “Dime cuál es tu problema, así puedo ayudarte.” Se negó a decir nada. Insistí más, pero aun así no me lo dijo. Finalmente le entregué esta suma de 45.000 tumanes, pero sin dar a conocer la cantidad. Cuando le di el dinero, él comenzó a llorar incontrolablemente y dijo: “Tengo una deuda por un importe de 45.000 tumanes. Me había comprometido a recitar Ziyarat-e-Ashura durante cuarenta días. Hoy es el último día.” (Refierencia: Shafaes Sudoor vol. 1 pag 126-127)

 

*Historia Nº 14: La cortina del Ziyarat-e-Ashura

Me encontré con una persona muy sabia en la ciudad de Naín. Cada encuentro con él aumentaba mi adoración e invocaciones hacia Allah y los Aimmah (as). Una vez comentó, “¿Por qué los individuos eruditos como usted ignoran la Ziyarat-e-Ashura y sus beneficios sin límites?”. Y continuó: “Recito la Ziyarat-e-Ashura regularmente todas las mañanas. Una vez yo iba a Mashad. En el camino, el autobús se detuvo para el salat (oración). Cuando me bajé del autobús, me di cuenta de que mi copia del Mafatih al-Jinan no estaba conmigo. Me inquietaba con la idea de que hoy no iba a ser capaz de recitar Ziyarat-e-Ashura. De repente, tuve ocasión de contemplar una cortina a través del camino. Para mi sorpresa, me encontré con la Ziyarat escrito en la cortina. Me sentí aliviado y recité el Ziyarat con satisfacción”. Mientras narraba este incidente, aquella persona se lamentaba descontroladamente.

 

*Historia Nº 16: La iluminación en el hogar

Fui a la librería de Waziris (ra) con el fin de comprar el comentario de la Ziyarat-e-Ashura. Allí encontré al Sheij Ali Akbar Saeedi (ra) que era el Imam de la Mezquita de Shah Tahmaasab. Cuando revelé el propósito de mi visita,  procedió a relatarme un incidente.

Una señora Zoroastriana se había convertido al Islam. Luego se casó con Abul Qasim, que era un comerciante de cristales. Se casaron aproximadamente hacía tres años pero no tenían ningún hijo. Ambos decidieron  recitar la Ziyarat-e-Ashura durante cuarenta días, y pedir sus exigencias al Imam Husain (AS). Así, durante cuarenta días, recitaban la Ziyarat con 100 Salam e imprecaciones, junto con el Dua-e-Alqamah. Allah (SWT) aceptó esto de los dos, con la intercesión del Imam Husein (as). Pronto, la mujer dio a luz a un hijo. Y este hijo sigue vivo hasta este día (1420AH) en Yazd,Irán,  junto con su familia y sus hijos.

 

*Historia Nº 24: La Ziyarat-e-Ashura y el conducto

El Dr. Muhammad Hadi (r.a.), hijo del Ayatullah Allamah Amini Najafi (r.a.) (autor del aclamado libro “Al Ghadeer”), escribe que vio a su padre en un sueño, cuatro años después de su muerte.  Este incidente sucedió en el 1394 (A.H.) un día jueves, en el momento de la madrugada. Su padre parecía muy feliz y alegre. Avancé, saludé a mi padre, y besé su mano. Le pregunté: “¿Qué acción has realizado que te ha alegrado tanto y te hizo tan próspero?”.  Me dijo: “Qué dijiste?”. Le repetí, “¿Qué acción has realizado que te ha alegrado tanto y te hizo tan próspero?. Fue la compilación del libro Al Ghadeer, o algún otro libro, o haber comenzado la biblioteca en nombre de Ameerul Mo’mineen (A. S.)?”.  Él respondió: “No comprendo lo que quieres decir, por favor, explica tu consulta con mayor claridad”.  Le respondí: “Padre, tú has partido hacia la morada eterna. ¿Qué obligación o servicio religioso ha sido la fuente de su salvación?”. Mi padre luego de reflexionar sobre mi pregunta, respondió: “Hijo mío, es sólo y únicamente la Ziyarat de Sayyid as-Shuhada, Imam Husain (as).”  Le dije: “Padre, debes estar al tanto de la guerra en curso entre Irán e Irak, debido a la cual todos los contactos  entre las dos naciones han cesado. La Ziyarat de Karbala ahora se ha vuelto imposible para nosotros. ” Él dijo: “Participa en las reuniones y asambleas del Imam Husein (as). Usted recibirá la misma recompensa que la Ziyarat del Imam Husein (as). Hijo mío, te he dicho esto muchas veces antes de esto, y yo te lo estoy diciendo, incluso ahora, e hijo mío, nunca abandones la recitación de la Ziyarat-e-Ashura. Considera su recitación como tu deber más importante, y asígnale el lugar que le corresponde en tu vida. Los efectos de su recitación son los medios de salvación en este mundo y el más allá… Confío en tus duas.” El hijo de Allamah Amini escribe: “Mi padre a pesar de su apretada agenda solía recitar la Ziyarat-e-Ashura, y solía recomendar esta ziyarat también a los demás. Es por eso que he recitado persistentemente este ziyarat durante los últimos treinta años”.

* Historia Nº 33: Una enfermedad sin cura

Un sabio relata: “A mi esposa se le había desarrollado un tumor en su cuerpo. Sin embargo, yo ignoraba esto por completo. Una noche tuve un sueño en el que me vi atrapado en una habitación sin salida. Sólo había tres linternas intermitentes en la habitación, lo que eliminaba la penumbra. Después de cierto tiempo un camello entró en la habitación y se sentó cerca de la entrada del túnel y la bloqueó. Yo estaba temeroso y solitario. Comencé a rezar, cuando de repente me desperté del sueño. Después de unos días mi esposa se enfermó. De inmediato la llevé al médico, quien me informó sobre el tumor, que si no es operado, podría resultar fatal. La mayoría de las personas eran de la opinión de que el médico iraní sería incapaz de hacer nada y que yo debería pensar en alguna otra alternativa. Sin embargo, hubo un médico iraní llamado Saeed, que estaba dispuesto a operar a mi esposa. Pero sus honorarios eran exorbitantes y yo no lo podía pagar. Sin embargo, frente a ninguna otra opción me vi obligado a hacer uso de sus servicios. Pero decidí realizar el amal de Ashura, por el cual ganaría una prórroga con la intercesión del Imam al-Zaman (ATFS). Luego, más tarde, cuando él había realizado la operación, me acerqué por sus honorarios, pero se negó a aceptarlos”. El médico explicó, “no tenía ninguna esperanza de realizar esta operación con éxito. Por lo tanto prometí que si la operación resultase exitosa, yo no aceptaría nada. Todas las alabanzas sean con Allah (SWT)) que la operación resultó fructífera y la paciente fue curada de su dolencia”. El erudito luego dice: “No he encontrado ninguna calamidad, sin que fuera resuelta con la realización del amal de Ashura.”

 

*Historia Nº 35: Selección de Cuarenta Estudiantes

Aqa Nasiri, que fue uno de los compañeros cercanos del Ayatolláh Hujjat Koh Kamraee (ra) y Aqae Gul Mohammadi Abhari (ra) narran este incidente. Era un período de sequía. Las personas estaban ansiosas y no tenían idea de qué hacer. Los estudiantes también estaban preocupados ya que su asignación mensual era sólo de 10 tumanes, mientras que sólo un trozo de pan costaba un Tuman. Finalmente, el Ayatolláh Huyyat Koh Kamraee convocó a cuarenta estudiantes para ir a Masjid-e-Jamkaraan. Cada uno de ellos fue a recitar la Ziyarat-e-Ashura y buscar alivio del Imám Musa al-Kathim (as), Abu Fadl al-Abbas (as) y Ali Asghar (AS). Estos cuarenta estudiantes comenzaron la recitación. Fue sólo por la bendición de esta Ziyaarat que de repente, hubo densas nubes en el cielo y comenzó a llover fuertemente. Las condiciones de sequía se suavizaron y las personas obtuvieron alivio de sus dificultades.

*Historia Nº 41: Otro incidente

El corrector del libro Ziyaarat-e-Ashura y sus Beneficios Milagrosos escribe: “En aquellos días, mis ojos estaban rojos e hinchados. Además, mi visión estaba gradualmente disminuyendo. Cuando leí los sucesos en este libro, también decidí realizar el amal de Ashura. Con la disposición y la gracia de este ziyarat, se restauró mi vista”.

 

Fuente: http://www.islamicinsights.com/religion/stories-from-miracles-of-ziyarat-ashura-2.html

Traducción: LAILA HAKIM para UMMA

Filed in: Práctica Islámica, Religión

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