8:19 am - Sábado octubre 21, 2017

Qué es antisemitismo, y qué no es

Free Speech on Israel produjo una guía que define qué es antisemitismo y qué no es. Desde la Secretaría de Ayuda al Oprimido de UMMA, creemos importante su traducción y difusión para despejar dudas sobre un tema que debe ser prioridad para la comunidad islámica internacional, la defensa de la causa Palestina.

Desde principios del 2016, el debate sobre los derechos de los palestinos, ha estado bajo una grave amenaza, debido a que las críticas a Israel y a su ideología fundacional, el sionismo, han sido mal representadas como antisemitas. El antisemitismo es odio a los judíos, simplemente porque son judíos. Debe ser vigorosamente combatido, junto con todas las formas de intolerancia. Confundirlo con la oposición al Estado de Israel o al sionismo, es oscurecer el verdadero significado del término antisemitismo y hace más difícil la lucha contra éste.

Decimos que el comportamiento es antisemita cuando:

Inflige o incita a la violencia contra los judíos porque son judíos

Expresa odio a los judíos porque son judíos

Estereotipa a los judíos sobre la base de supuestas características personales negativas como ser mezquino, astuto y avaricioso

Emplea teorías conspirativas para vincular a los judíos a la dominación mundial de los medios de comunicación, instituciones financieras o gubernamentales

Acusa a todos los judíos de abrazar una sola ideología, ya sea comunismo, capitalismo, sionismo o cualquier otra

Sostiene que todos los judíos son responsables de las acciones del Estado israelí

Sugiere que los judíos fueron responsables o fabricaron el Holocausto.

El Sionismo es la ideología política que sostiene el Estado israelí: no es el Judaísmo. Una encuesta reciente de opinión judía (Universidad Yachad, 2015) encontró que más del 40 % de los judíos británicos, no se identificaron como sionistas. El sionismo no es una parte esencial de la identidad judía. Es una ideología política que puede ser debatida como cualquier otra. Oponerse a ella, no es antisemita. Sin embargo, en diciembre de 2016, el gobierno de Gran Bretaña adoptó una denominada “nueva definición” del antisemitismo que está siendo ampliamente promovida, por “Creemos en Israel” y otros grupos similares de propaganda, tanto en el gobierno local, universidades y otras instituciones. Esta “nueva definición” de antisemitismo, amenaza con convertir el debate político legítimo, en un tabú. El documento que circula, comienza con una definición aparentemente inofensiva, que no aporta nada a la comprensión del antisemitismo. La misma dice: “El antisemitismo es una determinada percepción de los judíos, que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las expresiones retóricas y físicas de antisemitismo se dirigen hacia individuos judíos o no judíos y/o sus bienes, hacia instituciones de la comunidad judía e instalaciones religiosas.” Seguido a esto, exponen 11 ejemplos de comportamiento a los que ellos denominan como comportamientos antisemitas, 7 de los cuales no se refieren a los judíos, sino al estado de Israel. Examinamos algunos de ellos a continuación. Un informe del Comité de Asuntos Internos (UK) en octubre de 2016, al mismo tiempo que se ganaba elogios de los grupos de lobby pro Israel, por promover la definición previamente adoptada por un organismo no gubernamental, el IHRA, se aseguró, sin embargo, de emitir advertencias sobre el uso de estos ejemplos. El Comité afirmó (Definición de Antisemitismo, párrafo 24) que no era antisemita criticar al Gobierno de Israel, ni tomar un interés particular en las políticas o acciones del gobierno israelí, “Sin evidencia adicional que sugiera una intención antisemita.” Sin embargo, tales reservas están ausentes en la versión adoptada por el gobierno británico que fue distribuida a los consejos locales por propagandistas pro-Israel, a principios de 2017. Una moción votada por la Asamblea de Londres en febrero, declaró sin rodeos que los ejemplos dados eran “manifestaciones de antisemitismo.” En las siguientes secciones de este folleto se discuten algunos de los ejemplos de comportamiento más problemáticos descritos en la definición.

1. Negar al pueblo judío su derecho a la autodeterminación, p. al afirmar que la existencia de un Estado de Israel es un esfuerzo racista.

No existe un vínculo claro entre las dos partes de esta oración. Los derechos van unidos a seres humanos, no a estados. Afirmar el derecho a la autodeterminación, no le da a ningún grupo, derecho de suprimir a otros en su nombre. Los palestinos también tienen derechos, incluyendo ese mismo derecho a la autodeterminación y el derecho a protestar por las injusticias cometidas contra ellos en nombre de la autodeterminación judía. No son antisemitas por exigir sus derechos, ni tampoco son antisemitas los que los apoyan. Los judíos ejercen su derecho a la autodeterminación de muchas maneras diferentes, en muchísimos países, y generalmente con poca moderación. La mayoría de los judíos en el mundo ya tienen una patria y no ven la necesidad de otra. ¿Es antisemita no vincular la autodeterminación judía a Israel? ¿Son antisemitas, más del 40% de los judíos británicos, que no se ven a sí mismos como sionistas? No es necesario creer que los fundadores de Israel estaban inspirados en el racismo para reconocer que el racismo fue un resultado indiscutible de la creación de Israel, dada la expulsión de alrededor de 750.000 Palestinos a los que no se les permitió regresar, y la enorme discriminación institucionalizada ejercida en contra de los que se quedan. No es antisemita reconocer que el derecho internacional ve a Israel como una “ocupación beligerante” de todo el territorio palestino ocupado en 1967, incluyendo todo Jerusalén Este, considera que todos los asentamientos son ilegales y a todos los Palestinos que están bajo ocupación como severamente discriminados. Democracia Abierta asegura: “La nueva definición de “antisemitismo” del gobierno del Reino Unido confunde el racismo con las críticas válidas a Israel”

2. La aplicación de doble rasero al exigirle a Israel un comportamiento no esperado ni exigido a ninguna otra nación democrática.

La suposición no expresada en esta declaración es que Israel es una democracia normal, como cualquier otra. ¿Es antisemita cuestionar esto? Especialmente cuando existe una amplia evidencia de discriminación en contra los ciudadanos Palestinos de Israel que son conceptualmente ciudadanos plenos e iguales? Y, por supuesto, hay alrededor de 4 millones de palestinos cuyo destino está determinado por el control y la ocupación israelíes, que no tienen derecho a voto en absoluto, algo difícilmente normal en una democracia. En la práctica, los defensores de Israel se quejan de que se espera que Israel cumpla con las normas internacionalmente aceptadas. Israel es, de hecho, excepcionalmente favorecido en el escenario internacional, al serle concedida una impunidad sin precedentes en sus violaciones al derecho internacional y a los convenios de derechos humanos, sin ningún tipo de sanción. No es antisemita llamar a Israel a explicar estas brechas.

3. Hacer comparaciones de la política israelí contemporánea con la de los nazis.

La comparación con los nazis puede ser especialmente dolorosa y no debe ser difundida, a pesar de que los políticos israelíes de derecha la despliegan regularmente para abusar de los opositores. El sistema de asesinato en la línea de producción industrializada que el nazismo instituyó en sus campos de exterminio, no tiene paralelos en otros lugares. Sin embargo, no se puede descartar a priori la posibilidad de que existan comparaciones válidas entre algunos aspectos de lo que sucedió bajo el régimen nazi, particularmente antes de la Kristallnacht, y algunos eventos que tienen lugar en Israel (o en cualquier otro país). El estudio de la historia y la política, nos obliga a hacer comparaciones entre diferentes sociedades, en diferentes épocas. La Alemania nazi se ha convertido en el punto de referencia, de una forma particularmente horrenda, del totalitarismo racista. A veces la gente, incluyendo israelíes judíos, horrorizados por el comportamiento de Israel hacia los Palestinos, alcanzan la peor comparación posible y dibujan los paralelos nazis. Puede ser perjudicial y frecuentemente generan cortocircuitos de necesaria reflexión crítica. Pero generalmente no se hace con intención antisemita.

4. Sostener que los judíos son colectivamente responsables de las acciones del Estado de Israel

Estamos de acuerdo en que es intolerante sostener que los judíos o cualquier otro grupo étnico o religioso, son colectivamente responsables de cualquier cosa. Identificar a todos los judíos con Israel es un estereotipo, y por lo tanto es antisemita. Pero, irónicamente, es el propio stablishment judío, tanto en Gran Bretaña como en otros lugares, el que gasta grandes cantidades de energía afirmando que Israel es central en la identidad de cada judío. Sus principales instituciones y publicaciones insisten en que las comunidades judías son monolíticas en su apoyo a Israel a sus guerras en Gaza, por ejemplo, a pesar de que existen evidencias claras de disentimiento y desacuerdo de muchas decenas de miles de judíos alrededor del mundo. En esta situación, a los no judíos difícilmente se les pueda culpar por haber ganado la impresión de que judíos e israelíes son indivisibles. Esta confusión puede resultar en declaraciones antisemitas no intencionales. En lugar de atacar a personas engañadas por la propia retórica de los líderes de la comunidad judía, esas organizaciones harían mejor en explicar las tradiciones judías no sionistas y dejar claro que no todos los judíos son sionistas y no todos los sionistas son judíos. Los partidarios de una definición de antisemitismo que deliberadamente la equipara con la oposición al sionismo ya han logrado enfriar el debate político, en la medida en que la gente se mueve para evitar lo que consideran un tema “difícil”. Las instituciones que tradicionalmente organizan discusiones, como universidades, iglesias y otros lugares públicos, están cancelando eventos porque temen que se produzca alguna transgresión. Es simplemente más fácil no hablar de Palestina. Esta situación probablemente empeore si no se resiste la defectuosa “nueva definición” de antisemitismo.

Filed in: Secretaría de Derechos Humanos Islámicos

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