10:34 pm - Sábado julio 20, 2019

Islam vs. Feminismo

Introducción:

El feminismo ha alterado radicalmente la cultura occidental en la segunda mitad del siglo veinte. Quizá ningún otro movimiento ha forjado cambios tan profundos en las actitudes sociales. Revolución sexual y liberación significaron que las relaciones sexuales fueron liberadas de represiones asociadas a la tradicional virtud cristiana. El movimiento por los derechos homosexuales extendió el pedido para la libertad de la relación sexual homosexual. La censura moral se relajó en los medios gráficos, cine y televisión, la pornografía floreció. Los estándares de gusto en el discurso y la conducta se desarrollaron en respuesta de los dictados de la prensa, películas y transmisiones televisivas. Los lazos familiares se debilitaron y aumentó la tasa de divorcio. En Escandinavia, se estima que alrededor de la mitad de los niños nacen de madres solteras.

Deja perplejo la abrupta relajación luego de siglos de represión…

La rápida revolución sexual no fue sólo el levantamiento de la censura, dueños de casas y hoteleros a quienes por largo tiempo se les prohibió dar alojamiento a parejas no casadas, podían de pronto no hacer preguntas personales.

Los juzgados enfrentaron nuevos problemas teniendo en cuenta las responsabilidades maritales o cuasi maritales y con respecto a títulos de propiedad. Profundos descoyuntamientos sociales se forjaron con el debilitamiento d la familia! [1]

Al mismo tiempo, las mujeres se volvieron una fuerza visible en los lugares de trabajo, los colegios y la arena política, las más francas entre las que fueron feministas.

Los cambios mencionados no son solamente el trabajo de las feministas. Las actitudes anti- establishment entre la juventud de 1960 y la popularidad que gozaba la izquierda contribuyeron y fomentaron al feminismo mismo. Aún así, se creyó que el feminismo ha sido una gran fuerza en el cataclismo occidental que aún ejerce su influencia y entre sus metas explícitas, el feminismo ha abogado por la abolición de la familia tradicional y sus roles, lo que ha defendido la homosexualidad y la promiscuidad.

Los feministas pudieron establecer estándares para el uso del “lenguaje no sexista” en muchas universidades y casas editoriales, lo que ha dado lugar a una explosión de la población pronombres femeninos. También dieron vigor a sus propias preferencias en áreas tan diversas como prácticas de empleos pagas. Han introducido una jerga popular en términos de qué tema importante es debatido y han comenzado a exportar su ideología el exterior.

El feminismo comenzó a establecerse a sí mismo en áreas fuera de occidente a través del uso de las fuerzas coloniales para minar las culturas locales de los lugares bajo su control y aunque encuentre alguna resistencia, particularmente entre los musulmanes, continúa con un grado de confusión acerca de qué se trata el feminismo, sus metas, su historia y sus ramas.

A continuación, una breve introducción al feminismo y su historia es presentada, con particular atención a los temas filosóficos y teológicos pertinentes al Islam. Luego una comparación entre las doctrinas feministas e islámicas en las que su posterior incompatibilidad es dilucidada. Finalmente, algunas observaciones con respecto al movimiento islámico de mujeres.

Una Breve Historia del Feminismo Diferenciado de Otros Movimientos Femeninos.

Las mujeres han sido oprimidas desde la invención del pecado humano, y por casi igual tiempo ellas han estado comprometidas en el intento de liberarse a sí mismas de la opresión. Los intentos hechos por acabar las injusticias cometidas a las mujeres, particularmente cuando la injusticia se halla institucionalizada, pueden ser denominados movimientos femeninos. En este sentido, el Islam puede ser considerado un movimiento femenino, porque incluye un programa divinamente ordenado para erradicar las injusticias hechas a las mujeres. Las mujeres occidentales, de todos modos, generalmente fracasan en reconocer al Islam como un movimiento femenino, y restringen el término “movimiento femenino” a los productos de la cultura occidental diseñado para cambiar el estatus de las mujeres en la sociedad
La revolución industrial del siglo diecinueve y el proceso gradual de urbanización llevaron a la mujer a la fuerza laboral fuera del marco familiar, donde en una sociedad agraria las mujeres trabajaban con miembros de la familia. Al mismo tiempo, las mujeres eran excluidas de la política. Los derechos del hombre proclamados por la Revolución Francesa se limitaron a los hombres. Durante el Iluminismo, las mujeres comenzaron a reclamar emancipación, liberación de la dependencia del hombre, oportunidad educativa y derechos políticos.
Los feministas podrán seguir realizando reclamos más radicales, incluyendo como los más prominentes éstos: la legalización del aborto, amor libre o liberación sexual, completa igualdad con los hombres y la abolición de la diferenciación de los roles de los sexos. El feminismo es, a menudo definido como un movimiento que busca la total igualdad de derechos con los hombres, pero es importante enfatizar que la igualdad de los derechos perseguida por las feministas va más allá de la igualdad ante la ley. El feminismo apunta a la erradicación de cualquier diferencia en los roles sociales basados en la diferencia de género y esto es lo que lo distingue de cualquier otro movimiento femenino. [2]. Aún así el movimiento femenino incluye entre sus filas escritores y activistas que difieren en muchos temas fundamentales en cuanto a filosofía, política y moral. Lo que los une es la idea social de la eliminación de roles de géneros tradicionales. El feminismo, puede ser definido, de este modo, como la rama del movimiento femenino que apunta a la eliminación de los roles de género tradicionales. Sin embargo, la confusión existe sobre el uso del término “feminismo”, por lo que hay escritores que no logran distinguir al feminismo de entre otros movimientos femeninos en general

El centro de atención de lo siguiente será la filosofía feminista (incluyendo la filosofía política) y la teología feminista, sin embargo entre los importantes escritos feministas hay también trabajos en psicoanálisis, jurisprudencia y crítica literaria.

 

Feminismo y Socialismo

Quizá el primer uso del término “feminismo” fue a comienzos del siglo diecinueve por el socialista Charles Fourier (1722- 1837). Los seguidores de otro temprano socialista, Henry de Saint- Simon introdujeron un principio andrógino, de acuerdo al que existía un ser mezcla de hombre y mujer al comienzo de la historia. (¡Los musulmanes encontrarán entretenido saber que los discípulos de Saint- Simon fueron a Turquía a buscar una salvadora luego de haber perdido las esperanzas de encontrar a una mujer verdaderamente libre en Europa!) Los socialistas femeninos abogaban por la abolición de cualquier división del trabajo en líneas de específicas de sexo, y pidieron por cupos para que la mitad de los puestos fueran ocupados por mujeres.
Con la dominación marxista entre varios socialista, el feminismo socialista también se denominó feminismo marxista, primero elaborado por Frederick Engels en “Der Ursprung der Families” (El origen de las Familias). En este trabajo Engels demanda la abolición de la familia, la integración uniforme de hombres y mujeres e las fuerzas laborales y la crianza común de los hijos para lograr adquirir igualdad entre todos y terminar con la dominación de una persona sobre otra.

A pesar de que el socialismo ha perdido popularidad en años recientes y el marxismo en particular parece estar al borde de la extinción, la izquierda política sobrevive, aún en Norteamérica, especialmente en los colegios. Como la izquierda de los colegios ha dado la bienvenida al feminismo, así también las ideas marxistas continúan para hallar voz en los escritos de importantes escritores feministas.
Quizá la más notable lección que los feministas han aprendido de los marxistas es su estilo polémico. Artículos sobre feminismo, incluso aquellos impresos en trabajos de reputación, como Encyclopedia of Ethics y  Routledge Enciclopedia of Philosophy no se limitan a describir el trabajo de los feministas, también abogan activamente por la abolición de los roles de género tradicionales en bien de la liberación de la mujer. Como los marxistas, los feministas han adoptado una retórica cargada ideológicamente con la que declaman sus análisis y polémicas, aún cuando el marxismo en sí mismo es explícitamente rechazado.
Los marxistas más ortodoxos y los feministas socialistas discuten que la opresión de las mujeres tiene sus raíces en el sistema de clases y que el sistema debe ser revertido de modo tal de liberar a la mujer. Críticas feministas  del marxismo feminista  han  discutido que el trabajo hogareño de la mujer es explotado por los hombres sin distinción del sistema de clases, por lo que el análisis de clases es insuficiente y debe ser suplido por un análisis de explotación basado en el género.

 

Filosofía Feminista

Ciertamente la más famosa de los filósofos feministas del siglo XX fue Simone de Beauvoir (1908- 1986), En 1949, publica “Deuxieme Sex” ( el segundo sexo) en el que elabora un análisis existencialista marxista de las relaciones entre hombres y mujeres. Como los existencialistas pensaron enfatizar la libertad radical del individuo para arbitrariamente elegir su esencia, de Beauvior hace la dramática declaración de que el género de cada uno es una cuestión de elección. Al punto de que la biología indique las cosas de otro modo encontrando a la biología degradante. La biología le otorga al hombre una libertad en el proceso reproductivo que la mujer carece, así que ella ve a  la femineidad como un obstáculo para ser verdaderamente humanos. Posteriores feministas han criticado a de Beauvior el menosprecio de la anatomía femenina y por abogar que las mujeres tomen los roles masculinos dentro de la sociedad. Aún así se reconoce que su trabajo ha sentado cuáles deberían ser los mayores temas del posterior feminismo escrito: la diferencia entre sexo y género (características sexuales biológicas y sociales), con respecto a su autobiografía es vista como una declaración política, y la necesidad de acercar a varias disciplinas al análisis del rol de género

Mientras el feminismo de  de Beauvior tiene mucho en común con el existencialismo de Jean Paul Sartre, más recientes feministas la han acercado a las filosofías de Michel Foucault y Jaques Deride para aplicar los métodos de análisis genealógico y la reconstrucción de asuntos pertinentes al género, incluyendo a los roles de la mujer en la sociedad, psicología de la mujer y la opresión política de la mujer.

Los feministas, sin embargo, no sólo han hecho uso de tendencias filosóficas para sus propios fines, también han elaborado posiciones en prácticamente las más grandes áreas de filosofía. De aquí que haya lecturas de la historia de la filosofía, filosofía femenina de la ciencia, epistemología femenina, filosofía feminista social y política, ética femenina y ontología femenina. La Sociedad de Filosofía para Mujeres fue fundada en 1972, cuyo diario Hypatia, publica artículos sobre filosofía feminista.
En la historia de la filosofía, los feministas se han comprometido a sí mismos en dos grandes proyectos. El primero, un número de trabajos ha sido escrito que apuntan a descubrir parcialidades contra mujeres o estereotipos de género en los escritos de filósofos occidentales desde Platón y Aristóteles hasta John Rawls. Descartes ha sido un blanco en particular de este tipo de críticas. En segundo lugar, se ha intentado enfatizar la importancia de las filósofas a través de la historia [3]. Un mayor logro en este programa fue la publicación de los tres volúmenes de Mary Ellen Waih “Una historia de mujeres filósofas” [4]
La filosofía feminista de la ciencia y epistemología ha buscado, en gran parte, refutar reclamos a la objetividad de la ciencia y el conocimiento, y para identificar parcialidades de géneros en los trabajos de científicos y filósofos. Moldeada en la idea marxista que cultura es la superestructura que refleja los intereses de clases, los feministas establecen teorías que abogan la idea de que un específico punto de vista femenino sobre el mundo es posible cuando la ciencia es practicada con una perspectiva femenina [5]

Un actual tópico de debate en la filosofía feminista de la ciencia y epistemología es si enfatizar la singularidad del punto de vista femenino que implica relativismo o una negación de la verdad objetiva.

El acercamiento feminista a la ética pone un fuerte énfasis en política. Están más interesados en el poder que en la bondad, y a menudo critican el modo en que la ética tradicional contribuye a la subordinación y a la opresión de las mujeres. Allison Jagger, por ejemplo, sugiere que la ética feminista debería proveer de guía a la acción que revertirá la subordinación de las mujeres [6].
Feministas lesbianas han propuesto una ética feminista basada en la proposición que las mujeres no pueden entablar relaciones con los hombres sin convertirse en víctimas del sojuzgamiento, y que las comunidades lesbianas deben construir su propia ética sobre la base de la búsqueda de libertad y auto identidad antes que en el bien y en la elección antes que en el deber. [7] Las Lesbianas han jugado un rol importante en el movimiento feminista, y aunque no todas las feministas apoyan al lesbianismo, generalmente lo condonan como una implicación al ataque a los roles de género tradicionales. [8]

Los feministas también han sido críticos de aquellos que han propuesto una ética particularmente femenina. Por ejemplo, la renombrada psicóloga moral, Carol Gilligan, ha propuesto que la ética de cuidado explica más adecuadamente el desarrollo moral de las niñas que la ética de la justicia por su mentor, Lawrence Kohlberg, para explicar el desarrollo moral de los niños. [9]
Los feministas replican que Gilligan pone mucho énfasis en  la virtud cuidadora de la mujer porque esto puede servir para sostener más que para minar las diferencias de géneros establecidas. Asimismo, los feministas rechazan la ética femenina propuesta por éticos que se centran en el discernimiento moral a ganar a través del examen de las relaciones maternas. Los feministas discuten que dando primacía a los roles de las mujeres como madres, la ética femenina falla al alentar a las mujeres a obtener los pactos necesarios para revertir el patriarcado y las parcialidades de género.

Una parte importante de la polémica feminista es la insistencia en que los roles tradicionales de géneros están basados en las diferencias, está equivocado. El patriarcado es una forma de opresión y sojuzgamiento de las mujeres, que las mujeres han sido injustamente marginadas e ignoradas, que los derechos de las mujeres han sido violados. Entonces, hay una demanda moral en el feminismo para la subversión del orden social patriarcal, para reescribir la historia, para la crítica de cada elemento de una cultura dominada por la perspectiva masculina, incluyendo (para mencionar unos pocos) arte, psicología,  teología y la misma ética.

 

 

Notas:

[1] W.V. Quine, Quiddities (Cambridge: Harvad University Press 1987), p. 207-208

 

[2]  En el diccionario alemán feminismo como una “dirección dentro de los movimientos femeninos que se esfuerza para un Nuevo auto entendimiento de la mujer y la abolición de la tradicional separación de los roles “Duden 1, 20th ed. (Manheim, 1991), p. 267. Citada y corroborada con otras referencias que lideran feministas en Alemania Mansfield Hauke, Dios o Diosa? (San Francisco: 1995), p. 20-21 Este artículo adeuda profundamente al libro de  Hauke y a todas las referencias a feministas alemanes como también a muchos otros materiales que son tomados de citas de Hauke o resumido de sus discusiones.

 

[3] Ver A. Nye Philosophy and Feminism: At the Border (New York: 1995).

 

[4] Mary Ellen Waith, Una historia de mujeres filósofas 3 vols. (Dordrecht: 1987-1991).

[5]  Ver Sandra Harding,? Whose Knowledge? Thinking from women’s lives (Inthaca: 1991).

[6] Allison Jagger, “Feminist Ethics”, en L. Becker y  C. Becker, eds, The Encylopedia of Ethics (New York: Car-land, 1992).

[7] Sarah Lucia Hoogland, Lesbian Ethics (Palo Alto: Institute of Lesbian Studies, 1988)

[8] Ver Christa Mulack, Naturlich Weiblick (Stuttgart: 1990).

[9] Carol Gilligan, In a different voice: Psychological Theory and Women’s Development (Cambridge: Harvard University Press, 1982).

[10] Sheila Mullett “Shifting Perspectives: A new Approach to Ethics,” en L. Code, S. Mullet C. Overall, Eds, Feminist perspectives: Philosophical Essays on Method and Morals (Toronto University of Toronto, 1988).

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