10:06 am - Martes octubre 23, 2018

La Importancia del Hiyab

Por Mahdi Mehrizi

*Cuando uno se casa con una mujer sólo por su belleza, Allah hace que su belleza sea la destrucción para él.

*Cuando uno se casa con una mujer por su riqueza, Allah hace que su riqueza sea la destrucción para él.

*Cuando uno se casa con una mujer por su posición social, Allah hace que su posición social sea la destrucción para él.

*Cuando uno se casa con una mujer por su religión, entonces Allah hace que las tres queden abarcadas: su belleza, su riqueza y su posición social.

Es necesario que una mujer que adhiere a los principios del Islam siga el código de vestimenta denominado “hiyab”. Sus otras denominaciones son velo, pardah (cubierta, barrera) o sólo cubierta. Es un acto de fe y establece una vida musulmana de honor, respeto y dignidad. El hiyab es visto como una liberación para la mujer, ya que la cubierta le da un aura de respeto y la mujer es reconocida como individuo admirado por su inteligencia y personalidad. No son juzgadas por su belleza o la carencia de ella y no son tratadas como objetos sexuales. El hiyab actúa como una “barrera” entre una mujer y el sexo opuesto, aunque mantiene su feminidad, no exhibe ni expone su sexualidad.

Cuando una mujer sigue al verdadero Islam, es libre de ser quien desea desde su interior y se expresa en su ambiente, a la vez que queda garantizado ser inmune a ser vista como un símbolo sexual y ser deseada. El Islam exalta el estatus de una mujer ordenando que goce de los mismos derechos que los hombres en todo. Ella se posiciona de igual a igual con el hombre y ambos comparten los mismos derechos y obligaciones mutuos en todos los aspectos de la vida.

– El Islam cree que una mujer ha de ser juzgada por su carácter y sus acciones antes que por su apariencia o sus características físicas.

El Santo Corán nos enseña que lo único que hace mejor a una persona que otra es su carácter. En el mundo occidental, el hiyab ha simbolizado silencio forzado o militancia desmesurada. En realidad ¡no es ninguno de ambos! Es simplemente la afirmación de una mujer que el juicio sobre su apariencia física no tiene papel alguno en su interacción social. Cuando se cubre, se coloca a un nivel superior ya que su hiyab simboliza una religión y como resultado, los hombres andarán con pies de plomo al tratarla y la mirarán con respeto. Será notada por su intelecto, fe y personalidad, en lugar de serlo por su físico y sexualidad.

– Una musulmana puede usar lo que le plazca en presencia de su esposo y familiares –padres, tíos, abuelos, hermanos, sobrinos, suegra e hijos- y entre otras mujeres. Pero cuando sale o se halle frente a hombres extraños (distintos de los antes mencionados), debe practicar el hiyab cubriéndose el cabello y todas las partes del cuerpo y no revelar su figura.

No podemos dejar de comentar acerca de este tema  los efectos de las tendencias occidentales sobre las jóvenes musulmanas. Las jóvenes que viven en Occidente están siendo influenciadas de manera alarmante por su contexto, la presión de los pares e irónicamente por algunos ulemas que pretenden ser chiitas pero distorsionan sus verdaderas enseñanzas confirmando que tales atuendos cumplen con el código de vestimenta islámica.

– Por favor, nótese que los vaqueros, pantalones y otras reveladoras indumentarias ajustadas no constituyen el hiyab islámico, y que tampoco Nike o Tommy Hilfiger son hiyabs de tendencia, como tampoco indumentaria apretada y de colores brillantes y atractivos.

De hecho, son una mala excusa y un a tergiversación del hiyab. La idea de un código de vestimenta islámica es abstenerse de exhibir algo que sea embellecedor –usar maquillaje y vestirse inapropiadamente desafía el objetivo del hiyab. No se puede cambiar, modificar o mejorar el hiyab islámico a menos que sea por uno mejor y más estricto. El Islam tiene una guía clara para el requerimiento mínimo del hiyab de una mujer:

– Sólo se puede mostrar la cara, las manos hasta la muñeca y las plantas. Si una mujer tiene un rostro hermoso de modo seductor, no puede mostrarlo a hombres extraños. ¡Es así! Podéis estar de acuerdo y hacer todo lo mejor por seguirlo o estar en desacuerdo y quedarse a la zaga en este mundo y mucho más en el próximo – como la palabra “Islam” claramente establece “sumisión” a vuestro Creador y todas las reglas del Islam.

¡La práctica de un código de vestimenta islámica es un gran contraste comparada con la moda occidental que cada año evoluciona hacia la producción intencional de atuendos cada vez más seductores y reveladores que cada vez exponen más una nueva parte del cuerpo a la mirada pública! La intención de cada vestido occidental es exponer la figura y exhibir a su propietaria mientras que la intención de la vestimenta musulmana es dignificar a su propietaria y ocultar y cubrir su cuerpo, al menos del público. Una mujer en el Islam está considerada tan valiosa y preciosa como una joya y por lo tanto debe ser mantenida como tal- a salvo. Una mujer musulmana no siente la presión de ser hermosa o atractiva. No tiene que vivir a la altura de las expectativas de lo que es deseable y lo que no. No se preocupa de la belleza superficial para el público. Su principal meta es su belleza interior – no tiene que usar sus encantos y antecedentes vitales para progresar u obtener reconocimiento en la sociedad.

Otro beneficio del hiyab es la protección

– Los musulmanes creen que cuando una mujer exhibe su belleza, se degrada porque se vuelve un objeto de deseo sexual y por ende, vulnerable a los hombres que la mirarían como una “gratificación para sus deseos sexuales.” El hiyab la hace ver como a una dama que pertenece a la casta de mujeres modestas y mientras ella se conduzca de manera acorde, los hombres trasgresores y sensuales la reconocerán como tal y no se atreverán a molestarla con jugarretas.

Cuando un hombre recibe señales confusas acerca de la manera en que una mujer revela su cuerpo, puede ser confundido a creer que ella desea sus avances. El hiyab resuelve el problema del acoso sexual y los avances sexuales indeseados, que son sumamente degradantes para las mujeres. De acuerdo al Corán, los mismos elevados estándares de conducta moral son exigidos tanto para los hombres como para las mujeres. El islam también manda el comportamiento adecuado y el código de vestimenta para los hombres. Ellos también deben vestirse modestamente y si mandamiento especial es bajar sus ojos y no mirar descaradamente a las mujeres.

La sura An- Nur del santo Corán dice:

“Di a los creyentes que  bajen la vista con recato y sean castos. Es más correcto. Allah está bien informado de lo que hacen.”

Si ambos sexos se adhieren a su código de vestimenta individual, la corrupción disminuiría gradualmente dentro de la sociedad.

 

Traducido por Fabiana Ríos, para UMMA, de:

http://www.imamreza.net/eng/imamreza.php?id=9596

 

Filed in: Hiyab, Moral y Familia, Práctica Islámica

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