Los Derechos de la Mujer en el Islam

Autor: S. M. Khamenei
Traducción al Inglés: P. Rahimi
Traducción al español para U.M.M.A por Fátima N. Elía.
Tema: La Mujer en el Corán/ La Mujer en las Tradiciones/ Matrimonio/ Herencia/ Política
Referencia: “Woman's Human Rights Book”
Fecha de publicación: 1380/2002

Texto completo:

Después de pasar por la ideología islámica con respecto a la humanidad, sobre todo su visión hacia la mujer, merece la pena echar un vistazo a los derechos1 de la mujer en el sistema jurídico islámico.
Los derechos de la mujer en el Islam pueden dividirse en dos partes: primero los derechos generales en común con el hombre y, segundo los derechos especiales que solo competen a ella y que se consideran un privilegio para la mujer.
Estos mismos derechos que ellas disfrutan acarrean ciertas responsabilidades que deben llevar a cabo, por lo tanto, podemos mencionar sus responsabilidades especiales también como derechos especiales del hombre.

Primera parte: Derechos generales.

Los derechos generales son aquellos que tienen en común el hombre y la mujer como seres humanos. A lo largo de la historia la mujer siempre ha sido privada de una parte de sus derechos. El Islam provocó una tempestad con su revolución cultural y social, y derrocó a la ignorancia que gobernaba en esos días.
Por primera vez la mujer pudo disfrutar de todos sus derechos reales. Catorce siglos antes de que esas igualdades aparecieran en escritos de las Naciones Unidas, el Islam ya se las había devuelto.
En el Islam el principio que gobierna es el de igualdad entre el hombre y la mujer. Debido a que ambos son seres humanos no deben existir diferencias entre ellos y el “Principio de Igualdad” debe ser la regla excepto en casos que no son de su interés.
El Islam le regresó a la mujer sus derechos económicos, sociales, políticos y jurídicos, los cuales han sido especialmente considerados por los hombres en sus costumbres y tradiciones sociales a lo largo de la historia. Estableciéndose un equilibrio y balance.

Los más importantes derechos considerados para la mujer similares al hombre incluyen:

A. Derechos Económicos.

Los principales derechos económicos dados por el Islam a la mujer, a pesar de la ignorancia de las costumbres de los que gobernaban, incluyen la propiedad y la herencia.

1. Derecho a la Propiedad

A lo largo de la historia las mujeres no han podido disfrutar del derecho a la propiedad. En lugar de eso ella era considerada propiedad de otros. En caso en que ella fuera considerada la poseedora no era capaz de disfrutarla. Incluso en Europa en las décadas recientes la propiedad, o al menos disfrutar de sus propiedades estaba prohibido para las mujeres. Luego del matrimonio tenia prohibido tomar posesión de ellas y eran controladas por el marido. Aún hoy en día, en algunas sociedades, la mujer no puede disponer completamente de su patrimonio activo.

El Islam, contrariamente a lo que cree la gente en el exterior, reconoce la independencia de la propiedad de la mujer, pudiendo tomar posesión y disfrutar de sus propiedades como lo hacen los hombres.
El Sagrado Corán establece: “No codiciéis aquello por lo que Allah ha preferido a unos de vosotros más que a otros. Los hombres tendrán parte según sus méritos y las mujeres también.”2 Esta aleya deja explícitamente claro que lo que la mujer gana es de su propia posesión. Su marido o cualquier otra persona no puede considerarse a sí mismo como propietario o socio. Tal es el caso de Khadijah (La paz sea con ella), la honorable esposa del Profeta (La paz y bendiciones para él y con su descendencia), que fue una mujer muy rica. Ella hizo negocio con sus bienes y gastó su riqueza voluntariamente en promoción del Islam.

Luego de siglos de opresión y violación a su independencia, Occidente le regresó a la mujer su independencia económica sólo en el caso de que sean encaminadas para la utilización de mano de obra barata para los capitalistas. Esa es la razón por la que se considera que concurrente con la libertad económica de las mujeres, comenzó el sometimiento a la esclavitud en masa en las fábricas y tiendas.
Otra pérdida que se le inflinge a ella es el espíritu de rebelión contra su marido, su familia y su padre. Esto hace que su independencia signifique inestabilidad para su familia.

A través de la declaración de la independencia económica de la mujer, el Islam no sólo no provoca que la mujer se vuelva en contra del marido y de su familia, sino que ayuda a la familia a volverse más firme y estable.

2. Derecho de Herencia

La herencia también es una parte del derecho de propiedad de la mujer y en la mayoría de las civilizaciones, especialmente durante el advenimiento del Islam las mujeres eran privadas de este derecho. Y nadie se atrevía a mencionar esta cuestión. Ésta costumbre prevaleció incluso hasta siglos después. Por ejemplo, en Escandinavia y en algunos países de Europa, las mujeres no podían gozar del derecho de herencia antes de las Cruzadas y de la influencia del Islam en Europa.

El Islam derrocó esta costumbre y exigió el derecho de la mujer a heredar el establecimiento de una cuota que en la mayoría de los casos, era alrededor de la mitad de la del hombre. Hay una filosofía detrás de estas diferencias en la cuantía de la herencia. El gran estudioso 'Allamah Tabataba'I afirma que la mitad de la herencia del hombre se gasta en nafaqah (conservación y mantenimiento) y para cubrir los gastos de la mujer, y por lo tanto seria devuelto a ella.

Para demostrar este derecho, el Sagrado Corán afirma: “Sea para los hombres una parte de lo que los padres y parientes más cercanos dejen; y para las mujeres una parte de lo que los padres y parientes más cercanos dejen. Poco o mucho, es una parte determinada.”3 En ésta aleya el Sagrado Corán considera a ambos, hombre y mujer, iguales para que disfruten del derecho de herencia y por lo tanto pone de manifiesto su independencia. Este derecho se consideró cuando, en la sociedad Árabe, las mujeres tampoco disfrutaban de este derecho ni del derecho de propiedad.

B. Derechos Políticos

Los derechos políticos son los derechos más importantes que gozan los individuos. Este derecho permite a los individuos la eficacia de su destino político, social y económico. Ellos también determinan las reglas de gobierno, su organización y su forma. De ahí que participen directamente en la tendencia de la implementación de leyes y reglamentos, su promulgación y su abolición. Ellos pueden exigir una mejor administración de los asuntos y pueden prohibir la traición y desviación de los dirigentes y funcionarios del país. Los principales derechos políticos que comparten hombres y mujeres en el Islam incluyen el derecho al voto, tomar parte en las reuniones, en la guerra y la defensa, en la participación en diplomacia y en acuerdos políticos

1. Lealtad o Derecho de Voto

Catorce siglos atrás cuando las mujeres no eran consideradas seres humanos, y las niñas bebés eran consideradas una desgracia, el Islam declaró la independencia y la responsabilidad política de la mujer. Ella pudo acceder a transitar su propio sendero y determinar su propio destino. Se le permitió jurar lealtad al Profeta (La paz sea con él y su descendencia), para determinar el liderazgo en el país y en la sociedad política.

Biy’ah (lealtad) en el Islam es una manifestación de los derechos individuales de elegir un líder. El Sagrado Corán establece: “¡Oh Profeta! Cuando las creyentes vengan a ti a prestarte juramento de fidelidad, de que no asociarán nada a Allah, que no robarán, que no fornicarán, que no matarán a sus hijos, que no dirán calumnia forjada entre sus manos y pies, que no te desobedecerán en lo que se juzgue razonable, acepta su juramento y pide a Allah que les perdone. Allah es indulgente, misericordioso”.4

2. Derecho a tomar parte en reuniones

El derecho a asistir a reuniones políticas y religiosas es también otra evidencia de la independencia política de la mujer.
El Islam considera a la mujer igual al hombre permitiéndole a ella a participar en reuniones y en oraciones comunitarias, excepto cuando ella haya sido corrupta o desgraciada. Esto es a la medida de que ella pueda pronunciar discursos, concurrir a clases y hasta actuar como una guía para las mujeres.
La participación amplia y activa de las creyentes y de las valientes mujeres iraníes en mítines políticos, demostraciones y oraciones comunitarias; tanto antes de la Revolución Islámica para la lucha con el régimen imperial y después de eso; mientras se enfrentaban a todas las acusaciones y siendo privadas de sus derechos básicos, pueden ser una prueba de la independencia política y social de la mujer en el Islam.

3. Guerra y Defensa

La guerra es una de las formas de defender la independencia y la libertad tal como la soberanía individual o social es una de las dignidades políticas de cada individuo.
La Mujeres pueden tomar parte defensiva u ofensiva en las guerras para defender su territorio, ideológica o personalmente. Este derecho puede hasta incluso en algún momento convertirse en un deber (wajib al- 'ayni) para ellas.

La participación activa de las mujeres detrás de los frentes de guerra es una de las innovaciones islámicas. Antes de esto, las mujeres no podían decidir independientemente acerca de tomar parte en las guerras. En los casos en que participaron o bien fue por auto-indulgencia de su parte o para el disfrute de oficiales o soldados, que no tenia nada que ver con la cuestión.

4. Obligaciones

Cada musulmán tiene la obligación en virtud de las condiciones necesarias, para ofrecer asilo político en el nombre de las reglas islámicas, y el gobierno está obligado a aceptar su oferta de responsabilidad. En un hadiz (dicho) profético, se ha declarado: "el menor de ellos puede dar garantías de seguridad".
Este gran y sensible derecho, que convierte al que ofrezca asilo en un tipo de representante del gobierno, ha sido dado a las mujeres desde el advenimiento del Islam. Esto ha sido narrado en un hadi5 z. Si una mujer le proporciona asilo a cualquier persona en nombre del gobierno (garantía jurídica de no castigo), es ejecutable y correcta.
Cuando los musulmanes conquistaron La Meca, Umm Hani, la hermana del Imam Alí (La paz sea con él), le dio asilo a un politeísta de La Meca y el Sagrado Profeta (La paz y bendiciones para él y su descendencia) afirmó su oferta. Esto fue declarado por un escritor árabe: “Este hadiz revela la alta confianza del Islam hacia las mujeres y muestra su competencia política y su noble carácter, lo cual no ha sido experimentado en otros lugares”.

C. Derecho de Familia

En el Islam las mujeres disfrutan del derecho de elegir a su cónyuge. Esto demuestra su personalidad independiente, de la cual ha sido privada a lo largo de la historia. Esta determinación y libertad afirma a las familias y a la familia dentro de la sociedad.
Basado en sus derechos islámicos, la mujer puede rechazar a quienquiera que ella considere descalificado para contraer matrimonio. Nadie puede imponerle a ella con quien contraer matrimonio. Según el Islam es inválido un matrimonio en el que la mujer no este satisfecha. Una excepción a este caso es cuando las niñas siendo vírgenes contraen matrimonio por primera vez. La satisfacción de su padre, en la medida de que no cause ninguna pérdida para ella, es una condición. Esto es similar aun “poder de veto” para el padre. Él puede usar este poder para rechazar a un posible yerno si los intereses de su hija pueden ser usurpados.

En el acuerdo matrimonial, en favor de satisfacer a las mujeres, ellas son las que proponen el matrimonio y son considerada los actores principales. El hombre es quien acepta. Esto revela el nivel de libertad y autoridad que la mujer posee.

En el Islam el matrimonio, que es una auspiciosa ocasión, está bajo la autoridad de la mujer, y el divorcio, que es un acontecimiento desfavorable y que necesita de una poderosa lógica y paciencia, y que no puede ser evaluada por las emociones, está bajo la autoridad del hombre.

Antes del advenimiento del Islam el padre tenía el derecho de elegir el marido para su hija. Él era quien decidía acerca del matrimonio de su hija y luego ella no tenía derecho a oponerse. A veces dos hombres intercambiaban a sus hijas a fin de contraer matrimonio con las mismas. Esto se conoce como shighar (exilio), este tipo de matrimonio fue anulado por el Islam y posteriormente considerado prohibido.
El Sagrado Profeta (La paz y bendiciones para él y su descendencia), es el mejor modelo para la observancia de la libertad de la cual gozaba su propia hija. El caso del Imam Alí (la paz sea con él) es famoso, ya que pidió la mano de Fátima (La paz sea con ella) en matrimonio y el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) le solicitó permiso a ella.

Algunos creen que la interferencia del padre en el matrimonio de su hija virgen era en contra de su independencia y esto es lo que se le critica al Islam. Sin embargo, el permiso del padre en este sentido no es una razón para que la mujer no crezca o sea dependiente, de lo contrario el Islam no le permitiría a ella disfrutar de su derecho a poseer o a administrar bienes o no darle su independencia cuando ella no fuese virgen.
La intervención relativa y limitada del padre en el caso de una hija virgen está permitida con el motivo de apoyar la inexperiencia de las niñas en el matrimonio. Ellos protegen a sus hijas de un posible matrimonio fallido y las guían lejos de los hombres incompetentes.

D. Derechos Jurídicos

Uno de los derechos sociales más importantes de la humanidad son los derechos jurídicos. Estos incluyen el derecho de presentar una denuncia o queja y de dirigirse a los centros jurídicos incluso en contra de su padre o su marido. Ellas tienen el derecho de peticionar ante la Corte incluso contra su padre o su marido, de tomar parte en un procedimiento de la Corte, puede solicitar la ejecución de un veredicto como represalias (qissas), el castigo o liquidación financiera. Y también puede actuar como testigo.
En cuanto a estos derechos, no hay diferencia entre hombres y mujeres e el Islam.
Garantizar estos derechos a las mujeres y considerarlas a los hombres como iguales es una revolución en la historia de sus derechos.

E. Derechos Sociales

Hay otros derechos sociales además de los que antes ya hemos discutido. Estos incluyen el derecho a disfrutar el bien y prohibir el mal, tomar parte en las prestaciones sociales y servicios, trabajar, aprender un arte o una profesión, realizar deberes sociales y religiosos como la peregrinación a La Meca (Hajj) y participar de otras reuniones políticas y religiosas. Las mujeres estaban anteriormente, ya sea totalmente privadas de estos derechos o solamente los disfrutaban algunas selectas mujeres de las comunidad (de familias de gobernantes o reyes).
El Islam coloca a la mujer en igualdad al hombre y le proporciona todos los derechos sociales y etapas, siempre que no cree ningún trastorno en sus responsabilidades especiales y naturales y su compromiso social sea hacia a su esposo y sus hijos y no al vacío del arte de ser mujer.

Segunda Parte: Derechos Especiales de las Mujeres

Además de los derechos comunes que comparten hombres y mujeres (también llamados leyes generales), el Islam concedió derechos especiales a las mujeres considerando sus características naturales y sociales. Mientras tanto, también ha considerado responsabilidades especiales a causa de estos derechos. En el Sagrado Corán, junto con la mención a los derechos especiales, hace explícitos los deberes femeninos: “…y ellas (las mujeres) tienen derechos similares sobre ellos (los hombres)…”
Los derechos especiales de las mujeres tienen las mismas divisiones mencionadas anteriormente. Podemos dividirlos en derechos financieros y derechos espirituales:

A. Derechos Financieros

1. Porción del Matrimonio
Uno de los derechos de la mujer es la “porción del matrimonio” o sidaq. En el Islam, la porción del matrimonio es un derecho financiero de la mujer que es entregado por el esposo luego del matrimonio. Esta porción del matrimonio o dote es su derecho se encontrase escrito o no. El Sagrado Corán establece: “Dad a vuestras mujeres su dote gratuitamente. Pero, si renuncian gustosas a una parte en vuestro favor, haced uso de ésta tranquilamente”6 .

El Islam considera que dar la dote es como un regalo que el hombre debe otorgar a su esposa para demostrarle su amor y fidelidad de la mejor manera posible. En los tiempos pre-Islámicos, el marido debía pagarle al padre de la novia una suma (el precio a los servicios de los padres) exorbitante y por lo tanto, se partía del supuesto de que él había comprado a su esposa y por eso se volvía de su propiedad.
Esta costumbre ignorante dio lugar a una incorrecta relación jurídica entre los esposos, que tuvo como resultado que la mujer sufriese un permanente cautiverio y falta de respeto. En el Islam, sin embargo, la dote de la mujer esta basada en lo siguiente:

* Por personalidad e independencia, y no en el precio que debe pagarle a sus parientes.
*Por su honor y dignidad, porque la dote es un regalo y los regalos se otorgan a aquellos que amamos, respetamos y valoramos.
*Para su independencia económica y la competencia de su propiedad.
*La relación entre los esposos está por encima de un simple acuerdo y donde las emociones y el afecto desempeñan un papel importante para que ella no se convierta en su propiedad, aunque su corazón si sea capturado por su marido. En el Sagrado Corán el término "nihlah" (regalo) indica delicadamente a este punto.7

2. Cuota Alimentaria (nafaqah)
Recibir la cuota alimentaria es otro derechos especial del que disfruta la mujer que es responsabilidad y deber del marido. La cuota alimentaria consiste en cubrir los gastos generales de la mujer en el seno de la familia, tales como la comida, la ropa, la vivienda y otras necesidades de un nivel aceptable. En su último sermón, el Sagrado Profeta (la paz y las bendiciones sean con el y su descendencia) insistió en la importancia de este derecho diciendo: “…deberán proveer ropa apropiada y comida a sus esposas que son quienes los asisten… son sus fideicomisarias divinas…y así ustedes tendrán el permiso de Dios para tener relaciones sexuales con ellas.”

Además de tener la responsabilidad de suministras a sus esposas para los requisitos y los gastos ordinarios, el Islam ha mandado expresamente que los hombres deben trabajar duro para conseguir más ingresos y un mejor bienestar para su familia. También recomienda que no se limite sólo a proporcionarlas necesidades requeridas sino que debe trabajar para conseguir más.
Hay un hadiz (dicho) del Imam Reza (la paz sea con él) que dice: “Él que es rico debería gastar mucho en su esposa e hijos…”8

B. Derechos Espirituales

1. Buen Comportamiento
Aunque el buen comportamiento debe encontrarse para ambos hombres y mujeres, lógicamente esta característica es necesaria para la firmeza y el buen desarrollo mental de una familia y para la perfección espiritual de ambos. Las leyes islámicas consideran a esta característica y a la responsabilidad especial del hombre y el derecho especial de la mujer, a condición de que ella este interesada en esta. Para evitar que le amargue la vida, ella no debe hacer que el cumplimiento de esta responsabilidad sea una dificultad para su marido.

El buen comportamiento hacia la mujer no está limitado hacia la esposa sino que los padres deben comportarse así hacia su hija.
El Santo Corán y el hadiz han condenado cualquier tipo de malos tratos hacia la mujer y, a veces, el que lo realiza merece ser castigado.
En un hadiz profético, que ha sido citado del Sagrado Corán dice: “Mi hermano Gabriel recomendó nuestro comportamiento hacia la mujer en la medida en que he pensado en que no debemos hablar con improperios hacia ella”
En otro hadiz se ha dicho que tres personas pudieron alcanzar un elevado estado en el cielo: un Juez justo, un hombre que se comportó bien con las mujeres y uno que fue paciente hacia las fallas de las mujeres.

Otros ejemplos de Hadices son los siguientes:
“Sé amable con tu esposa a fin de estar cómodo en tu vida”, “Que Dios maldice a quien insulta a su esposa”, “Tú debes cumplir con ciertos derechos de su esposa y ellas deben hacerlo también... por lo tanto, ten cuidado con sus derechos y témele a Dios y sé amable con ellas ". Según el Islam el hombre está obligado a comportarse adecuadamente hacia su esposa, incluso cuando deciden divorciarse”

Diferentes versículos del Sagrado Corán tratan estos derechos especiales de las mujeres utilizando el concepto de mantener el bien de la comunidad. En la Sura al-Baqarah, aleyas 229-231, leemos: “…y luego (la mujer) debe conservarse en el honor o puesto en libertad por la bondad”.
En la Sura al-Ahzab aleya 49, “¡Creyentes! Si os casáis con mujeres creyentes y, luego, las repudiáis antes de haberlas tocado, no tenéis por qué exigirles un período de espera. ¡Proveedlas de lo necesario y dejadlas en libertad decorosamente!”.

2. El Derecho a la Asistencia y al Servicio
Una de las responsabilidades que el Islam impone al hombre es asegurar el bienestar de su esposa. En principio, la mujer no esta obligada a trabajar en casa y a servir a su familia, aunque por su naturaleza, ninguna mujer puede quedarse de pie o con deseos de abandonar el control de su hogar.
Más bien las mujeres manifiestan su identidad y dirección al trabajo en el hogar y a servir a sus maridos. Ningún hombre puede ser privado de los servicios de su esposa. La declaración del derecho a no trabajar en el hogar fue un desarrollo sin precedentes en los derechos de las mujeres. Esta fue una posición fuerte y revolucionaria en la historia de la abolición de la incorrecta tradición de la esclavitud, y protegió a la mujer de convertirse en una sirviente o esclava.

El Islam ha demostrado no sólo que la mujer tiene sus propios derechos, y que el hombre debe respetar la equidad y la justicia en su caso, sino que la mujer es también la señora y la favorita de la casa y el hombre debe intentar servirla así ella cumple con sus responsabilidades. El esposo esta obligado a ver a su esposa como a un regalo divino y no como un animal de carga o como a un sirviente que trabaja para su disfrute y bienestar. Por supuesto, que la mujer al mismo tiempo debe demostrar su competencia para esta elevada condición.

La Declaración Universal de Derechos Humanos, la cual es el punto culminante de los esfuerzos realizados por pensadores y políticos de Occidente, sólo ha apoyado a la mujer durante el embarazo y en el período de maternidad. (Artículo 25, párrafo 2). A lo largo de toda la declaración universal y en el anexo de los derechos civiles y políticos, no menciona a la mujer como a una criatura digna de apoyo. Esta es la evidencia del reclamo que nosotros formulamos anteriormente acerca del punto de vista que tiene hacia las mujeres la cultura occidental.
Esta declaración, ha intentado dejar a la mujer alcanzar sus derechos humanos a través de una igualdad ciega que opresivamente ha pasado por alto y violado sus derechos especiales y políticos.

En el Artículo 23, párrafo 3 y el Artículo 25, párrafo 1 de esta declaración la mayor atención prestada a la mujer, como un miembro de la familia del hombre, es que el hombre es considerado responsable de sus medios de subsistencia, o sea el mismo derecho que posee un animal doméstico. Esta disposición no demuestra la perfección de la mujer ni su deficiencia, pero se deriva de otras consideraciones.
En la constitución Islámica, por otro lado, la mujer es una criatura con un espíritu suave y delicado y el hombre está obligado a reconocerla y a comportarse con ella como tal, debe comprenderla y nunca demandarla. De acuerdo con el Islam la mujer es como un cristal o una albahaca dulce y delicada. El Imam Alí (La paz sea con él) también aconseja al hombre a actuar moderadamente hacia este delicado ser, y que ella no es el sirviente de la casa, aunque ella puede llevar a cabo por naturaleza las responsabilidades de la casa.

3. Derecho a Cohabitar
Otro derecho de la Mujer es aquel que el hombre no debe caducar la cohabitación y en caso de tenga más de una esposa, no debe dejarlas solas de noche.
La convivencia es uno de los objetivos del matrimonio y si el marido jura que con el fin de molestar o afligir a su esposa no tiene más relaciones sexuales con ella, el Islam puede obligar a los tribunales a que le apliquen una multa en efectivo o a que le realicen el divorcio. En caso del que el marido no sea capaz de realizar el coito por un defecto físico, la mujer tiene el derecho de pedir la anulación del matrimonio.
De acuerdo con el Islam, el esposo no puede reducir este derecho sustentando su falencia en la multiplicidad de sus oraciones.
El Sagrado Profeta (La paz y bendiciones sean con él y su descendencia), dirigiéndose a uno de los hombres que había dejado el coito por la meditación y la adoración, declaró “…su esposa tiene ciertos derechos que deben cumplirse por usted y la adoración no debe obstaculizar su cumplimiento”
El otro derecho que disfruta la esposa con respecto a las demás es el derecho de igualdad entre todos ellas en caso de la cohabitación y el marido debe ser justo para todas ellas.

Tercera Parte: Deberes Especiales de las Mujeres

Puesto que el derecho y la responsabilidad van de la mano, con respecto a los derechos generales y especiales de la mujer, ella tiene ciertas responsabilidades hacia su marido, los cuales son derechos especiales del hombre. Los deberes principales de las mujeres incluyen:

A. Sumisión y Obediencia

La esposa debe ser obediente con su marido y debe obtener su permiso para salir de su casa o para hacer cualquier cosa que pueda causar la pérdida de un derecho especial del hombre.
Tomando en consideración la naturaleza del hombre y a sus demandas sexuales (y las características de esas demandas ya sean físicas o espirituales) el derecho de petición es un asunto natural y está respaldado con apoyo jurídico. Si la esposa comete una ofensa en esta área se conoce como nushuz (desobediencia por parte de la esposa) y el hombre puede denegar su apoyo financiero, siempre y cuando ella siga desobedeciendo. En algunos hadiz, la mujer tenía prohibido evitar tener relaciones con su marido, incluso si ella tuviese miedo de que pudiese abortar a su feto o por la búsqueda de otras ventajas. La mujer tenía prohibido salir de casa sin permiso, realizar cualquier trabajo, incluso si orando por mucho tiempo, cuando eso viola los derechos de su marido9 .

B. Castidad

La castidad es una joya invaluable, lo cual es una muestra de a personalidad femenina encomendado por el hombre a la mujer. Ella protege la propiedad del hombre, cuida y asiste a sus hijos, y guarda su reputación. Ella debe construir una barrera firme contra otros hombres, quienes tienen por naturaleza buscar a una compañera para la reproducción; tomando cuidado de su castidad y modestia; y para salvar a las generaciones de su marido, ella se protege contra los ladrones y los bandidos de la dignidad humana.

Un hadiz profético declara que las mujeres son una “parte privada” que debe ser cubierta10 . El Islam ha previsto todos los requisitos para guardar la castidad y la modestia de la mujer. No sólo prohíbe a la mujer el zina (adulterio), y a las relaciones fuera del matrimonio, sino que también prohíbe el uso de maquillaje, uso de joyas y de no utilizar hijab para cualquier hombre que no sea su marido. La Corte puede castigarla si rompe éstas leyes. Las mujeres no pueden mirar a los hombres directamente a los ojos incluso si este fuese ciego11 .
En un hadiz se ha dicho:
“La ira de Dios se reduce a esa mujer que mira a los demás más que su marido y lo pone en marcha. En verdad Dios anula todas las oraciones y adoraciones a este tipo de mujer".

1 'Huquq'(derechos) es el plural de haqq y ha sido usado con respecto a los deberes. Prácticamente el término “derechos” incluye derechos y deberes y no de forma singular.

2 El Sagrado Corán, 4:32

3 Hassan Sadr, “Rights of Women in Islam”, p 33.

4 El Sagrado Corán, 60:12.

5 AI-Bahi al-Khuli, al- Islam wa 'l mara 't al-mu 'asiriyyah, 29.

6 El Sagrado Corán, 4:4.

7 También se refiere al libro “El Matrimonio: Una escuela de capacitación humana” de Dr. Seyyed Reza Paknejad, Vol. 1, p. 194.

8 Tuhfat al- 'Uqul, p. 330.

9 Wasa 'il al-shi 'ah, Capítulo del matrimonio, p. 83.

10 Ibid.

11 Wasa 'il al-shi 'ah, Capítulo 128, Preliminares del Matrimonio.