DIABETES Y EL AYUNO DE RAMADAN
Recopilado por : Dra. Patricia Sinkari (abogada)
para: UNION DE MUJERES MUSULMANAS ARGENTINAS

El ayuno durante el mes de Ramadán constituye uno de los pilares del Islam y aunque los diabéticos pueden ser exceptuados del ayuno, muchos de ellos desean cumplir con este precepto religioso. Por lo tanto, analizaremos las recomendaciones de la Asociación Británica de Diabetes.

Conceptos generales y repercusiones en el paciente diabético

El Ramadán es el noveno mes del calendario lunar musulmán y se considera un mes sagrado. Se encuentra dedicado al ayuno y la oración, para conmemorar el hecho de que el Corán le fuera otorgado al pueblo para su guía. El momento exacto de esta conmemoración depende de las fases lunares, suele tener lugar aproximadamente 10 días antes de cada nuevo año. Incluye el ayuno de comidas y bebidas desde el amanecer hasta el ocaso, es decir, durante aproximadamente 18 horas.

Si bien constituye una obligación para todos los musulmanes adultos y sanos, se contemplan excepciones en niños menores de 12 años, en los enfermos, en ancianos, embarazadas y mujeres durante la lactancia.
Como queda claro, los diabéticos quedan excluidos de este compromiso sobre todo aquellos insulinodependientes. No obstante, no es infrecuente que muchos creyente musulmanes decidan ayunar durante el Ramadán.

Si se trata de un paciente bien controlado, ya sea con hipoglucemiantes orales de la familia de la sulfonilureas (glibenclamida, glipizida, etc.) o con insulina, el mayor riesgo está en la aparición de una hipoglucemia. Si por lo contrario, el control metabólico es deficiente puede deshidratarse en diverso grado.
Por las características del ritual, no son infrecuentes las amplias oscilaciones en los niveles de glucemia, que obligan a un estrecho monitoreo glucémico.


Pautas para manejar la alimentación

La cocina islámica abunda en platos dulces y confituras, muchos de ellos preparados especialmente para el Ramadán. Estas preparaciones, ricas en hidratos de carbono simples y complejos (harinas o almidones) acompañadas por bebidas y jugos dulces y ciertas frituras, son consumidos en las horas libres del ayuno, alternando con el prolongado período de ayuno.

La tradición señala sólo 2 comidas diarias durante el Ramadán. Se trata de la consumida muy temprano por la mañana (Suhur) y la que se administra al concluir el ayuno con la caída del sol (Iftar).( se debe destacar que no hay impedimento alguno para que entre una y otra se pueda seguir comiendo y bebiendo). La primera comida del nuevo día suele practicarse, en ocasiones, cerca de las 4 a.m.

Para evitar los desequilibrios glucémicos originados en esa distribución inusual de los alimentos se recomienda:

Limitar el consumo de alimentos dulces durante el Iftar. Consumir porciones pequeñas de platos tradicionales como ladoo, jelaibi o burfi.

Ingerir en abundancia alimentos compuestos por carbohidratos complejos. Es el caso del arroz basmati, cahapati o naan.

Incluir frutas, vegetales, dhal y yogur en ambas comidas diarias

Tratar de practicar el Suhur inmediatamente antes de la salida del sol y no en la madrugada, para lograr distribuir en forma más regular el consumo de alimentos.

Para beber, evitar las gaseosas y jugos azucarados. Las bebidas o gaseosas sin azúcar deben ser el instrumento con el cual saciar la sed. Recuerde que puede utilizar edulcorantes, de ser necesario.

Reducir las raciones de alimentos fritos, tales como paratha, puri, samosas, chevera, pakoras, katlamas y kebabs fritos. Utilizar con mesura el aceite en las preparaciones culinarias.

Tanto los alimentos consumidos en las 2 comidas diarias como los que se presentan en la mesa en ocasión del Eid-ul-Fitr, que marca el final del ayuno, son alimentos con una alta densidad calórica, lo cual puede llevar a un aumento de peso, circunstancia no deseable en los diabéticos tipo 2. Es conveniente entonces, reflexionar sobre la conveniencia de adoptar comidas menos hipercalóricas, sin descuidar las tradiciones.


Recaudos con el tratamiento farmacológico

Si Ud. se trata con metformina o con agentes de la familia de las glitazonas (pioglitazona o rosiglitazona), no existen tantos riesgos de padecer una hipoglucemia, pero su administración debe seguir ciertas pautas:
1-cambiar el horario por el del momento en el que finaliza el ayuno, con la caída del sol, con el objeto de cubrir los momentos de ingesta.
2-reducir la dosis si aparece sensación de malestar.
En los diabéticos que utilizan sulfonilureas (solas o combinadas con metformina o pioglitazona, es posible que el diabetólogo cambie el producto habitual por otro de acción muy rápida o bien por otro de acción prolongada o sostenida, o por otras drogas que actúan sólo sobre el pico de hiperglucemia secundario a la ingesta (repaglinida).
Si se trata de diabéticos con insulinoterapia, el especialista enfatizará la necesidad de cambiar o suspender la administración de la droga. Por supuesto, se impondrán cambios en la modalidad y el tipo de insulina a utilizar: suele indicarse insulina NPH en el momento del Suhur (por la mañana) e insulina corriente (con muy pocas unidades de NPH) en la comida de la noche. También puede ser de utilidad el empleo del análogo de la insulina (Lispro), porque actúa inmediatamente después de comer y tiene una acción muy corta.


Diabetes Mellitus y el ayuno de Ramadan
Algunos consejos útiles
Por el Dr. Shahid Athar, Endocrinólogo

La Diabetes Mellitus afecta a gente de todos los credos. Los musulmanes no son una excepción. Muchos musulmanes diabéticos desean ayunar en el mes de Ramadan, si bien en el caso de no poder por razones de salud, tienen una excusa válida. El dilema para los médicos y estudiosos musulmanes consiste en si a los pacientes diabéticos musulmanes (1) se les debería permitir ayunar si ellos deciden hacerlo; (2) si pueden ayunar con seguridad; (3) si se les puede ayudar a practicar el ayuno si ellos deciden hacerlo; (4 ) si pueden tener una vigilancia monitorizada en casa por su enfermedad; y (5) si se va a derivar de ello algún beneficio o perjuicio para su salud.

El ayuno en Ramadán para un paciente musulmán diabético no es ni su derecho ni una obligación Islámica, sino un privilegio que debe ser permitido por su médico, a petición del paciente, conociendo todos los riesgos y asumiendo la plena responsabilidad en cumplir con la dieta a rajatabla y vigilancia monitorizada de la glucosa, con una buena comunicación entre el médico y el paciente.

ESTADO PSICOLOGICO DE LOS PACIENTES DIABÉTICOS DURANTE EL AYUNO DE RAMADAN

La Diabetes mellitus en sí misma afecta negativamente al estado psicológico de los pacientes por los cambios en el metabolismo de la glucosa, osmolaridad de la sangre (*concentración en sangre de la glucosa) y CSF, necesita disciplina para cumplir los requerimientos, se temen complicaciones a largo plazo, y amenaza de ataques hipoglucémicos y la posibilidad de deshidratación y coma.

Por otra parte, el ayuno en Ramadán tiene un efecto tranquilizador en la mente, produciendo paz interior y disminuyendo el enfado y la hostilidad. Los musulmanes que ayunan se dan cuenta que las manifestaciones de furia pueden alejar las bendiciones del ayuno e incluso anularlo. Los diabéticos saben bien que el estrés aumenta la glucosa en sangre al aumentar el nivel de catecolamina, y que cualquier medio para controlar y bajar el estrés, como el biofeedback (*El biofeedback es el medio para ganar el control de nuestros procesos del cuerpo para aumentar la relajación, para disminuir el dolor, y para desarrollar modelos más sanos, más eficaces de hacer frente a los problemas de nuestra vida. El biofeedback nos da la información sobre nosotros mismos por medio de instrumentos externos (ejemplo: un ordenador). Usar un termómetro para tomar nuestra temperatura es una clase común de biofeedback) o la relajación mejoran el control diabético. De este modo, el ayuno islámico en Ramadan debería tener un efecto potencialmente beneficioso con respecto al control de la diabetes.

PROGRAMA EDUCACIONAL PARA DIABETICOS DURANTE RAMADAN

Debería dirigirse a:

(a) control de la diabetes en casa;
(b) prepararles para Ramadán;
(c) reconocer los síntomas de alarma de la deshidratación, hipoglucemia, y otras posibles complicaciones. Se debería enseñar a los pacientes el control monitorizado de la glucosa a domicilio, chequear la acetona en la orina, controles de peso diarios, dieta diabética con control de calorías, necesidad de sueño y ejercicio normal. Deberían saber tomar el pulso, la temperatura, buscar infecciones en la piel, y notar cambios en los sentidos (alerta mental, agudeza mental). Deberían estar especialmente en alerta por cualquier dolor cólico, un signo de cólico renal, o hiperventilación, un signo de deshidratación, y ser capaces de buscar ayuda médica rápidamente mejor que esperar hasta el día siguiente.

CRITERIO PARA PERMITIR A LOS DIABETICOS AYUNAR EN RAMADAN

a. Todos los diabéticos del sexo masculino de más de 20 años.

b. Todas las mujeres diabéticas mayores de 20 años siempre y cuando no estén embarazadas o amamantando.

c. Peso corporal normal o por encima del peso ideal.

d . Ausencia de infección, o de condiciones médicas inestables paralelas, (p.e. enfermedad de las arterias coronarias), hipertensión severa ( 200/120), cálculos renales, Enfermedad obstructiva crónica pulmonar o enfisema.

e. Diabéticos estables con hipoglucémicos orales o casos selectos de Insulino-dependientes.

f. Glucosa en sangre durante el ayuno por debajo de 120, después de romper el ayuno azúcar en sangre por debajo de 160 y HbA1c por debajo de 7.

Para pacientes con obesidad ligera a moderada, hipertensión e hiperlipidemia que constituyen el Síndrome Metabólico, el ayuno en Ramadan tiene un efecto terapéutico.

QUIENES NO DEBERÍAN AYUNAR EN RAMADAN

A. Diabéticos delTipo Juvenil 1, frágil e inestable.

B. HbA1c de más de 12 años o con un historial frecuente de hipoglucemia.

C. Presencia de infección, severa afección cardíaca, enfermedad de la vesícula biliar o el riñón, cólico renal, enfisema (excepto si es certificado por un médico con experiencia en el trato a estos pacientes).

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MEDICACION PARA LA DIABETES Y AYUNO

Agentes orales: Glipizida puede continuar tomándose, con la mitad de la dosis antes del suhur y la otra media después del Iftar. Debe pararse la administración de Metformina. Medicamentos como "Avanda" y "Actos" (Marcas comerciales) pueden continuar tomándose.

Insulina : No se recomienda NPH o insulina regular. Una dosis baja de "Lantus" (Glargina) sería lo mejor. Baja dosis significa de un ½ a 1/3 de la dosis anterior a Ramadán, tomada tras la ruptura del ayuno o la cena.
Un suplemento de Humalog o Novolog antes del iftar y del suhur, por ejemplo, de 6 a 12 unidades dependiendo de la respuesta y de la hiperglucemia post prandial, sería lo apropiado. El uso de nuevos medicamentos como Byetta y Symlin no ha sido estudiado respecto al ayuno en Ramadan, aunque Byetta parece prometedor.

CUESTIONES ETICAS DE LOS PACIENTES MUSULMANES EN AYUNO:

a. ¿Puedo hacerme un control de glucosa en sangre por pinchazo en el dedo? Respuesta: sí.
b. ¿Puedo usar enjuague bucal durante el ayuno? Respuesta: no.
c. ¿Puedo tomar medicinas durante el ayuno? Píldoras: no. Parches: sí. Inhalador: no Inyección: no.
d. ¿Cuándo debe un diabético romper su ayuno antes del iftar) Cuando la glucosa en sangre es menos de 60 o más de 400).

El Dr. Athar es un Endocrinólogo en ejercicio, se le puede contactar en sathar3624@aol.com

Asociación Islámica BADR - Fuente: melillahoy.es

¿Todos los diabéticos están exentos de ayunar?

Según muchos endocrinos los diabéticos que tienen las siguientes características pueden ayunar durante el Ramadán:

1. Los diabéticos (varones) mayores de veinte años pueden ayunar. Es decir, el tipo de diabetes que adultos y mayores sufren no es un impedimento para el ayuno.

2. Las madres embarazadas o de niños lactantes mayores de veinte años no deberían ayunar.

3. Los diabéticos que quieren ayunar han de tener un peso normal o quizás un exceso de peso moderado.

4. No deben tener ningunas variaciones importantes en cantidad de azúcar en la sangre y ninguna hipoglucemia, ninguna cetosa -es decir el glúcido o azúcar que contiene un grupo cetona por cada molécula con 3 átomos de carbón- además de ninguna infección.

5. El diabético no debe padecer de una segunda enfermedad grave, del tipo hipertensión, enfermedad de la arteria coronaria (EAC), cálculos renales, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, etc., para poder ayunar.

6. El cuerpo del diabético debe ser receptivo a las dietas prescritas por los médicos, es decir, el cuerpo debe reaccionar bien a las dietas.



Dr. S. N. Abidi
Portavoz y Co-ordinador
British Ethnic Health Awareness Foundation
BEHAF- www.behaf.org.uk
6 Humber Street, Manchester
M8 0PX.
Fecha: 25/Oct/2005

Mahmoud Ashraf Ibrahim

. Mahmoud Ashraf Ibrahim describe los problemas que el ayuno ocasiona las personas con diabetes y plantea algunos aspectos importantes a tener en cuenta a fin de ga­rantizar la salud y el bienestar durante el Ramadán.
Se calcula que hay unos 1.500 millones de musulmanes en el mundo, alrededor del 25% de la población mundial. El estudio de población Epidemiología de la Diabetes y el Ramadán (EPIDIAR), en el que participaron 12.243 personas con diabetes que viven en 13 países islámi­cos, reveló que alrededor del 43% de las personas con diabetes tipo 1 y el 79% de las personas con diabetes tipo 2 ayu­nan durante el Ramadán.1 Basándonos en una prevalencia mundial del 4,6%, podemos calcular que hasta 50 millones de personas musulmanas con diabetes ayunan durante un mes al año en todo el mundo.
El Corán exime específicamente a las personas con una afección médica del deber del ayuno, especialmente si éste puede tener consecuencias dañinas. Las personas con diabetes entran dentro de esta categoría, ya que el suyo es un trastorno crónico metabólico que hace que corran un alto riesgo de desarrollar diversas complicaciones si el patrón de comidas y la cantidad de comida y bebi­da ingeridas se alteran bruscamente.
Sin embargo, muchas personas con diabetes insisten en ayunar durante el Ramadán. La decisión de ayunar suele adoptarse entre tres personas: la persona con diabetes, el profesional sanitario que la atiende y un consejero religioso. Es de máxima importancia que las personas con diabetes y sus proveedores sanitarios sean conscientes de los riesgos potencia­les asociados al ayuno.

Complicaciones

Deberíamos destacar que el ayuno en personas con diabetes tipo 1 y en per­sonas con diabetes tipo 2 con un control inadecuado de los niveles de glucosa en sangre va asociado a múltiples riesgos. La profesión médica coincide al recomendar a las personas con diabetes que eviten el ayuno durante el Ramadán. Algunas de las principales complicaciones de origen diabético que puede provocar el ayuno son un descenso peligroso del nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia), o un aumento excesivo (hiperglucemia), cetoacidosis diabética y trombosis.
Hipoglucemia
Reducir la ingesta de alimentos es un conocido factor de riesgo de hipoglu­cemia. Se calcula que la hipoglucemia es responsable de hasta un 4% de los fallecimientos de personas con diabetes tipo 1.
Hiperglucemia
El estudio EPIDIAR demostró un aumento del quíntuple en la incidencia de ca­sos graves de hiperglucemia (que exige hospitalización) durante el Ramadán en personas con diabetes tipo 2,1 quizá debido a una reducción excesiva de la medicación hipoglucemiante.
Las personas con diabetes que ayunan aumentan su riesgo de cetoacidosis.
Cetoacidosis diabética
Las personas con diabetes que ayunan durante el Ramadán aumentan su riesgo de desarrollar cetoacidosis diabética. El riesgo de cetoacidosis diabética podría aumentar aún más debido a una reduc­ción excesiva de la insulina, si asumimos que se reduce la ingesta de alimentos durante todo el mes.
Deshidratación y trombosis
La deshidratación debida a la reducción del consumo de fluidos podría convertirse en grave en climas cálidos y húmedos, así como en personas que realicen un trabajo físico duro. Además, la hiper­glucemia puede producir la pérdida de fluido corporal debido a la micción ex­cesiva, que contribuye a la depleción de electrolitos en el organismo. Esto puede producir pérdida de conciencia, caídas y lesiones, como fracturas óseas.
Las personas con diabetes tienen unos niveles más bajos de anticoagulantes endógenos y corren el riesgo de que se formen coágulos, los cuales podrían provocar un infarto de miocardio o un derrame cerebral. El aumento de la vis­cosidad de la sangre resultante de la deshidratación podría exacerbar el ries­go de trombosis.

Consideraciones generales

Hay varios aspectos importantes que merecen atención especial.
Monitorización frecuente
Es fundamental que las personas cuenten con medios para monitorizar sus niveles de glucosa en sangre a lo largo del día, todos los días.
Nutrición
Las personas deberían mantener una dieta sana y equilibrada durante el Ramadán. Debería evitarse la práctica de ingerir grandes cantidades de alimentos con un alto contenido en grasas y carbohidratos, especialmente durante la comida tras la puesta de sol. Se recomienda aumentar el consumo de fluidos no calóricos du­rante las horas de no ayuno. La comida previa al amanecer debería consumirse lo más tarde posible antes de comenzar el ayuno diario.
Actividad física
Se pueden mantener niveles normales de actividad física. Sin embargo, el exceso de actividad física podría generar un aumento del riesgo de hipoglucemia y debería evitarse. Si se realiza el rezo del Tarawih (oraciones múltiples tras la comida de la puesta de sol), deberían considerarse parte del programa de ac­tividades físicas diarias.
Romper el ayuno
Es fundamental que las personas con diabetes entiendan que deben interrumpir su ayuno inmediatamente en los siguien­tes casos:
si los niveles de glucosa en sangre descienden bruscamente: 3,3 mmol/l o menos
si la glucosa en sangre alcanza los 3,9 mmol/l en las primeras horas de ayuno, especialmente si se está utilizando in­sulina, sulfonilureas o meglitinidas con la comida previa al amanecer
si los niveles de glucosa en sangre aumentan por encima de los 16,5 mmol/l.
Evaluación y asesoramiento
Todas las personas con diabetes que quie­ran ayunar durante el Ramadán deberían realizar los preparativos necesarios a fin de emprender el ayuno del modo más seguro posible.
Evaluación médica
Ésta debería realizarse uno o dos meses antes del Ramadán. Debería prestarse especial atención al bienestar general de la persona y al control de sus niveles de glucosa en sangre, tensión arterial y lípi­dos. Deberían encargarse unos análisis de sangre apropiados y evaluarse.
Asesoramiento educativo
Es fundamental que las personas con diabetes y sus familiares reciban la edu­cación adecuada y apropiada sobre autocuidados, que incluya los signos y síntomas de la hiperglucemia y la hipo­glucemia, la monitorización de la glucosa en sangre, la planificación de comidas, la actividad física, la medicación y el control de complicaciones agudas.
Personas con diabetes tipo 1
En general, las personas con diabetes tipo 1 corren un riesgo altísimo de de­sarrollar complicaciones graves y se les debería recomendar enérgicamente que no ayunen durante el Ramadán.
Debería recomendarse enérgicamente a las personas con diabetes tipo 1 que no ayunen durante el Ramadán.
Por lo general, las personas con diabetes tipo 1 que insisten en ayunar necesita­rán dos inyecciones diarias de insulina NPH de acción intermedia, administrada antes de las comidas del amanecer y la puesta de sol, en combinación con una insulina de acción corta que cubra la ingesta de alimentos durante las co­midas asociadas. Sin embargo, existe un aumento del riesgo de hipoglucemia alrededor del mediodía, debido al pico de la dosis de insulina de primera hora de la mañana.
También se puede utilizar insulina de acción prolongada, con dos inyecciones diarias a intervalos de 12 horas de modo que imite la insulina basal, sumada a una insulina de acción rápida o corta antes de las dos comidas. Otra opción sería utilizar una inyección diaria de insulina glargina, un análogo de la insulina de acción prolongada, o dos inyecciones diarias del análogo de la insulina dete­mir, sumados a análogos de la insulina de acción rápida antes de las comidas

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Personas con diabetes tipo 2
Estilo de vida y nutrición
En personas con diabetes tipo 2 que controlan su diabetes mediante dieta y
actividad física, los riesgos asociados al ayuno son bastante bajos. Sin embargo, si las personas comen excesivamente, sigue habiendo un riesgo potencial de hiperglucemia tras las comidas, tanto al amanecer como a la puesta de sol. Distribuir la ingesta de energía en dos o tres comidas más pequeñas durante el intervalo de no ayuno podría ayudar a prevenir una hiperglucemia excesiva tras las comidas. Se debería modificar la intensidad y el horario del programa de ejercicio diario habitual de la persona para evitar episodios de hipoglucemia.
Medicación oral
En general, las medicaciones que actúan aumentando la sensibilidad a la insulina van asociadas a un riesgo bastante me­nor de hipoglucemia que los compuestos que actúan aumentando la secreción de insulina. Las personas que utilizan metformina podrían ayunar con menos riesgos debido a que la posibilidad de hipoglucemia es mínima. Sin embargo, el momento de administrar las dosis debería modificarse: dos tercios de la dosis diaria total deberían tomarse inmediatamente antes de la comida de la puesta de sol y el tercio restante antes de la comida del amanecer.
Las personas que utilizan sensibilizadores de la insulina (rosiglitazona y pioglita­zona) corren un bajo riesgo de hipoglu­cemia. Normalmente no se necesita un cambio de dosificación.
Se cree que las sulfonilureas no son aptas para su uso durante el ayuno, debido a su riesgo inherente de hipoglucemia; deberían utilizarse con precaución. La cloropropamida está totalmente contrain­dicada durante el Ramadán debido a la alta posibilidad de hipoglucemia prolon­gada e impredecible. Los miembros más novedosos de las sulfonilureas (glicazida MR, glimepirida) han demostrado ser eficaces, produciendo un menor riesgo de hipoglucemia.
Insulina
Los problemas que afrontan las personas con diabetes tipo 2 que utilizan insulina son similares a los asociados a la dia­betes tipo 1, aunque la incidencia de hipoglucemia sea más baja. También en este caso, el objetivo debería ser man­tener los niveles necesarios de insulina basal. El uso cuidadoso de insulinas de acción intermedia o prolongada sumadas a una insulina de acción corta adminis­trada antes de las comidas sería una estrategia eficaz.

Embarazo y ayuno

El embarazo implica un estado de mayor insensibilidad a la insulina y secreción de insulina. Durante el ayuno, los niveles de glucosa en sangre son más bajos; pero la glucosa tras las comidas y los niveles de insulina siguen siendo bastante supe­riores en mujeres embarazadas sanas que en mujeres no gestantes. Las mujeres deberían ser conscientes de que un nivel elevado de glucosa en sangre durante el embarazo va asociado a un aumento del riesgo de anormalidades congénitas importantes.
Se cree que el ayuno durante el emba­razo acarrea un mayor riesgo de muerte y discapacidad, tanto para el feto como para la madre. Aunque las mujeres mu­sulmanas embarazadas están exentas del ayuno durante el Ramadán, algunas con diabetes conocida insisten en ayunar.
Los temas tratados anteriormente respecto al control de la diabetes tipo 1 y tipo 2 también se aplican a las mujeres ges­tantes, además de una monitorización más frecuente y al ajuste de las dosis de insulina. Debería recomendarse enér­gicamente a las mujeres gestantes que no ayunen.

Conclusiones

Es fundamental que la decisión de una persona de ayunar se realice tras una extensa conversación con su médico so­bre los riesgos implicados. Las personas deberían seguir un plan de control alta­mente personalizado y es fundamental un estrecho seguimiento para reducir el riesgo de desarrollo de complicaciones. Es necesario seguir investigando para ayudar a expandir nuestros conocimien­tos sobre los riesgos y los problemas de control que implica el ayuno en personas con diabetes.
Las personas enfermas no deben ayunar en Ramadán si eso les provocara perjuicio o empeorara la enfermedad, o si necesitan tratamiento durante el día en forma de píldoras que deban tragarse, porque Allah dice en el Corán (interpretación del significado):
“...y quien estuviere enfermo o de viaje [y no ayunase] debe reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Allah desea facilitaros las cosas y no dificultarosla.”[2:185]
Y el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Allah ama que las personas se beneficien de sus concesiones (rujsah) tanto como odia que cometan pecados”. Según otra versión: “Como ama que se cumplan Sus ?órdenes”.
"No os lancéis a la autodestrucción" (ALBAQARA, 195).

FUENTES:
Práctica clínica

Junio 2007 | Volumen 52 | Número 22
Práctica clínica
Mahmoud Ashraf Ibrahim
Mahmoud Ashraf Ibrahim es Especialista en Diabetología y Director del Centro Egipcio de Diabetes de Cairo (Egipto), y redactor de las ediciones de Oriente Medio de Clinical Diabetes y Diabetes Care.
Bibliografía
1 Salti I, Benard E, Detournay B, et al; the EPIDIAR Study Group. A population-based study of diabetes and its characteristics during the fasting month of Ramadan in 13 countries: results of the Epidemiology of Diabetes and Ramadan 1422/2001 (EPIDIAR) study. Diabetes Care 2004; 27: 2306-.
2 Al-Arouj M, Bouguerra R, Buse J, et al. Recommendations for management of diabetes during Ramadan. Diabetes Care 2005; 28: 2305-11.
Junio 2007 | Volumen 52 | Número 2


VOCABULARIO

CETOSIS: Acumulación excesiva de cuerpos cetónicos ( compuestos químicos que aparecen en mayor o menor cantidad cuando el organismo emplea muy pocos glúcidos, ya sea por falta de éstos en la dieta o porque no pueden utilizarse como por ejemplo diabetes descompensada).
EDEMA: Acumulación patológica , localizada o generalizada, de líquidos en el organismo.
DIPLOPIA: Visión doble.
GLUCEMIA: Concentración de glucosa en sangre
GLUCOSA: Tipo de azúcar (glúcidos) que es utilizado como fuente de energía por todas las células.

HIPERGLUCEMIA: Aumento de la concentración de glucosa en sangre por encima de los valores máximos normales. No siempre se acompaña de síntomas.
HIPOALGESIA: Disminución de la sensibilidad al dolor.
HIPOGLUCEMIA: Disminución de la concentración de glucosa en sangre por debajo de los límites inferiores a la normalidad. Generalmente se manifiesta por síntomas: transpiración, temblor, palpitaciones, hambre, mareos, desorientación.
HIPOGLUCEMIANTES ORALES: Sustancias en forma de pastillas que provocan la disminución de la concentración de glucosa en sangre.
NEFROPATÍA: Enfermedad del riñón
NEURITIS: Proceso inflamatorio de los nervios.
POLIDIPSIA: Ingestión aumentada de agua u otros líquidos
POLIURIA: Excesiva eliminación de orina
POLIFAGIA: Aumento de la ingesta de alimento provocado por un exceso de apetito.