El Matrimonio de Ali (P) con Fátima (P), la hija del Sagrado Profeta (PB)

Autor: Yousef N. Lalljee.
Fuente: Imamalinet.net
Extraído de: www.islamwomen.org
Traducido al español para UMMA por Fátima N. Elía

Durante el segundo año de la Hégira, tuvo lugar el matrimonio de Hazrat Ali (La paz sea con él) con Fátima (La paz sea con ella.), la única hija del Sagrado Profeta (La paz sea con él y su descendencia). Muhammad había recibido muchas ofertas de familias muy adineradas en Medina por la mano de su hija, y también de los jefes de clanes muy poderosos en Arabia, pero al considerar estas ofertas él las declinó.

Él dijo que estaba esperando la orden de Dios por la persona con la quien su hija debía casarse. Entonces alguien sugirió a Ali (La paz sea con él) que debía hacer una proposición él mismo ante el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia). Ali (La paz sea con él) se acercó al Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) sintiéndose tímido y modesto, pero cuando Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) escuchó la proposición estaba tan complacido que sonrió y dijo: “Ahlan wa Merhaban” (Es una proposición bienvenida y feliz).

Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) tomó el consentimiento de su hija para esta proposición. El compromiso de Fátima (La paz sea con ella), la hija del Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia), con Ali (La paz sea con él) su primo y fiel discípulo, tomó lugar en el mes de Ramadán, del año 2 A.H., pero las ceremonias nupciales fueron realizadas dos meses después en el primero del mes de Dhu al-hiyyah. Esta alianza —revelada al Profeta— fue ordenada por Dios, Quien, le dijo el Profeta a Fátima, le había informado de la elección de dos hombres benditos entre los más nobles de la Tierra, uno era su padre (él mismo) y el otro su marido (Ali); y que había decretado (ante el Profeta) que sus descendientes lineales brotarían de esta pareja (Ali y Fátima) (La paz y sea con ellos) y no directamente de él.

De acuerdo a Dailami en el Firdous-ul-Akhbar, a Khuiar Zamin Manaqib y a Yousuf Kanji en el Kifayat ut Talile, el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) anunció que Gabriel había traído la buena noticia que Dios había realizado el matrimonio de Fátima y Ali (La paz sea con ellos) en el Cielo y que el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) debía realizar lo mismo en la Tierra.

Todos los Muhajireen y los Ansar de Medina se reunieron en la mezquita, mientras Ali (La paz sea con él) estaba sentado ante el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) con toda la modestia de un novio. El Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) primero recitó un elocuente sermón y luego anunció: “He sido comandado por Dios para casar a Fátima (La paz sea con ella) con Ali (La Paz sea con él), y yo por este medio solemnizo el matrimonio entre Ali y Fátima (La paz sea con ellos) con una dote de 400 Misquall”.

Entonces le preguntó a Ali (La paz sea con él): “¿Das tu consentimiento a esto Oh Ali?” “Sí, lo doy, Oh Sagrado Profeta de Dios”. Entonces el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) alzó sus manos en súplica y rezó: — ¡Oh mi Dios! Bendícelos a ambos, santifica a su progenie y garantízales las claves de Tu beneficencia, Tus tesoros de la sabiduría y Tu genio; y déjalos ser a ambos una fuente de bendición y de paz para mi gente”.

Entonces Ali (La paz sea con él) se postró él mismo ante Dios. Luego de un servicio de acción de gracias en donde el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) le pidió a Dios por Sus bendiciones para la pareja, oró: “¡Oh Todopoderoso Señor! Bendícelos a ambos, mejora sus esfuerzos y dales hijos nobles”. El matrimonio fue luego realizado. Dirigiéndose a Alí, el Sagrado Profeta después dijo: “¡Ali, tienes suerte de verdad! De todas las mujeres virtuosas del mundo, tu esposa es la reina”. A continuación volviéndose hacia Fátima, el Sagrado Profeta dijo: “De todos los hombres virtuosos del mundo tu esposo es el rey. Que Dios la mantenga piadosa y casta, y bendiga a sus hijos. Verdaderamente yo soy amigo de quien sea amigo de ambos y enemigo de quien sea su enemigo”.

De este matrimonio, Ali y Fátima tuvieron dos hijos, el Imam Hasan y el Imam Husain, y dos hijas, Zainab y Umme Kulsum.

La ceremonia de bodas de la única hija de Muhammad demuestra la sencillez ideal con la que se llevó a cabo. La fiesta de bodas fue con dátiles y aceitunas, el lecho nupcial era una piel de oveja, los adornos, el traje general y los artículos de primera necesidad para la novia consistieron sólo en un par de brazaletes de plata, dos camisas, una tiara, una almohada de cuero que contenía hojas de palma, un mortero, una copa, dos frascos grandes y una jarra. Esto fue todo, compatible con las circunstancias del Profeta Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) y su yerno Ali (La paz sea con él), quien tuvo que vender su cota de malla alcanzar la dote requerida.

Debe ser recordado que la madre de Fátima (La paz sea con ella) fue la generosa señora Khadija (La paz sea con ella) cuya fabulosa riqueza fue gastada por el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) para las viudas y los huérfanos musulmanes, y que estaba contenta incluso cuando no dejó nada para su hija.

La verdadera grandeza del matrimonio no esta en las ostentaciones, sino en las bendiciones del Cielo para quienes el matrimonio es lo más memorable del Islam. La pareja ligada en un alianza matrimonial por Dios, estaba destinada a ser los padres de una progenie ilustrada llamada “los hijos del Profeta”, que se distinguieron del resto del mundo musulmán como los Imames divinamente comisionados o los Comandantes de los Fieles, y los sucesores legítimos del Apóstol de Dios. Ellos son universalmente reconocidos por los musulmanes como la fuente principal de la sabiduría piadosa. Hasan y Husain, los hijos de Ali y Fátima, jugaban en la falda del Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia), quien los mostró orgullosamente desde su púlpito y los llamó los Señores de los jóvenes del Paraíso. Los padres mismos fueron exaltados como sus hijos.

El Profeta acostumbraba decir: “Yo soy la ciudad del conocimiento y Ali es su puerta”. Ali, el galante héroe como él mismo demostró en todas las ocasiones de valor intrépido, ganó para sí mismo el título de ‘León del Profeta de Dios’. Fátima, quien poseía el amor y la confidencia del Profeta y de Dios, fue clasificada como una de las cuatro damas ‘Perfectas en la Fe’ con las que Dios se había dignado a bendecir a esta tierra, a saber: Asia, la esposa del Faraón, María, la madre de Jesús; Khadija, la esposa de Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia), y Fátima (La paz sea con ella), la esposa de Ali (La paz sea con él).

El Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) llamaba a Fátima (La paz sea con ella) la Señora de las mujeres del Paraíso y la superior de todas ellas, y de acuerdo a Bukhari, Muslim, Tirmizi, Dailami, Tibrani, Hakim, Abu Nayeem y a una gran cantidad de comentadores, el Sagrado Profeta (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) dijo que Fátima (La paz sea con ella) era una parte y una porción de sí mismo y que quienquiera que le causara la menor pena a ella, le causaría una pena al Profeta y a Dios Mismo y que Dios esta complacido con aquellos con los que Fátima esta complacida y que Dios esta enojado con aquellos que han incurrido en la ira de Fátima (La paz sea con ella).