Niqab, Error en el tema del Hiyab

El uso del niqab (cubierta del rostro) por las mujeres musulmanas, ha sido siempre, objeto de debate en algunos países occidentales y, recientemente, en algunos países musulmanes, como Egipto, causando problemas que han llevado a las autoridades de gobierno occidentales a anunciar sus puntos de vista con respecto al tema.

De este modo, es imperativo aclarar un punto sumamente básico e importante: Hay una diferencia fundamental entre el uso del hiyab (pudorosa vestimenta islámica) hecha obligatoria para las musulmanas por el Islam al tener límites específicos, y el uso del niqab (la cubierta del rostro). Desde una perspectiva islámica, el hiyab alude a una conducta totalmente individual (del hombre o la mujer), en términos físicos, verbales, emocionales e intelectuales, con “no mahram” (personas no intimas según la ley islámica), ya sea en público o en privado, de modo tal que nadie se sienta proclive a persona alguna y viceversa. Con esto, los individuos, pueden de ese modo, llevar adelante sus actividades sociales y educacionales en completa paz y bienestar.

Por un lado, la mujer con una vestimenta recatada y apropiada, oculta sus atractivos físicos y adornos (excepto en el rostro y las manos hasta las muñecas) y por el otro, tanto hombres como mujeres, observan la castidad, esforzándose ambos en no mancillar sus ojos y corazones a través de la frivolidad y complacencia. Definitivamente, este problema está basado en un fuente Divina, de acuerdo con la buena naturaleza de los seres humanos y propiciado por otras ideologías y escuelas de pensamiento.

El respetado mártir Mutahari, en su libro, “El Tema del Hiyab”, ha dicho: “Aquellos que juzguen como necesario el cubrir el rostro y las manos de la mujer, deben (de hecho) forzarlas al confinamiento, privarlas de las actividades sociales. Es indisputable e indudable que el Islam no obliga a las mujeres a cubrir su rostro y sus manos hasta las muñecas.”

Allah (Alabado sea) dice en el Sagrado Corán

"يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تُقَدِّمُوا بَيْنَ يَدَيِ اللَّهِ وَرَسُولِهِ..." (الحجرات-)

¡Creyentes! ¡No os adelantéis a Dios y a su Enviado y temed a Dios!
(Surah Al-Hujraat: 1)

Estar en presencia de Allah (Alabado sea) y Su mensajero (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia) y tener una actitud de santurronería no está permitido por Allah (Alabado sea y Su mensajero (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia).

Por ende, parece que la difusión del uso del rostro cubierto en algunas sociedades, particularmente en el colegio y entre los funcionarios públicos, resulta malentendido o tenido como una exagerada interpretación de las tradiciones locales por parte de las mujeres que lo utilizan, o tal vez un movimiento premeditado realizado por intereses ocultos en dichas sociedades. El aumento de la presencia de mujeres que usan el rostro cubierto en los colegios y entre los funcionarios públicos donde la gente se identifica por los rostros, generalmente, produce reacción por parte de las autoridades de aquellos lugares. Como estas reacciones suenan sensatas, un observador común podría equiparar en su totalidad el uso del niqab con el uso del verdadero hiyab. Por ello, cualquier reacción por parte de las autoridades de dichos países, que actúa como disuasivo para el hiyab, es natural, razonable y aceptable.

De este modo, es muy recomendable para el conocimiento de las musulmanas, tanto en países musulmanes como no musulmanes, observar el principio del hiyab con las pautas y los límites específicamente mencionados en el Islam original, el Islam del Profeta Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él y su descendencia), para ser capaces de participar activamente en ámbitos sociales y educativos, evitando simultáneamente el extremismo y el rechazo por la burla de ciertos grupos y personas que siempre tratan de tergiversar el Islam a través del menosprecio o desconociendo sus verdaderas normas y obligaciones debido a la ignorancia y/o a la incorrecta interpretación de sus principios.

Fuente: UMMA