El Profeta de Dios y Fátima...

La correcta plegaria antes de dormir:
Fátima es conocida por haber relatado esta interesante historia verdadera: “Un día, mientras me preparaba para ir a dormir, repentinamente vi a mi padre entrar a mi habitación. Él me dijo: “¡Amada hija! ¡Jamás vayas a dormir a menos que hayas cumplido con cuatro cosas...! Primero, tienes que leer el Corán del principio al fin. Luego les pides a los Grandes Profetas de Dios que intercedan en tu favor luego de tu muerte. Lo tercero que debes recordar es debes hacer que todos los fieles creyentes estén felices y complacidos contigo. Y por último debes ir a La Meca y cumplir con el Peregrinaje del Hajj [Tamattu y Umrah]”.
Fátima dijo: “Luego de decir esto, mi padre comenzó a decir sus oraciones, por lo que tuve que esperar hasta que terminara para poder pedirle más información. Yo le dije sumamente confundida: “¡Oh Mensajero de Dios! Me has ordenado que haga cuatro cosas antes de dormir... Pero amado padre, ¡no me veo haciendo dichas cosas! ¡Soy incapaz de realizarlas a hora tan tardía...! El Profeta sonrió graciosamente y respondió: “Si dices tres veces la sura “Ijlas”, es como si hubieras leído el Santo Corán del principio al fin. Si me saludas a mí y a los demás grandes profetas, harás que intercedamos por ti a tu favor. Si rezas por los fieles creyentes, los habrás hecho felices y contentos. Por último, si dices “Subhan Allah”, wa allhamdulillah, wal ilaha illallah" wallahu akbar...”, es como hubieras cumplido con el Peregrinaje del Hajj”.

¡El mejor regalo del mundo!
Fátima también ha contado que una vez fue a ver a su amado padre para pedirle una criada, así pudiera contar con ayuda para realizar las tareas del hogar. Nuestro Profeta le preguntó: “¿Quieres que te enseñe algo más valioso que estas cosas mundanas?” y entonces agregó: “Cuando vayas a la cama, recuerda siempre decir 33 veces “Subhanallah”, 33 veces “Alhamdulillah” y 34 veces “Allahu Akbar”. ¡Eso es mucho mejor para ti que cualquier otra cosa en el mundo! Mi amada hija, ¿estás contenta ahora que te he enseñado estas preciosas plegarias? Y Fátima respondió: “Si, padre y ahora ¡estoy más complacida y te lo agradezco”!

Saludos a Fátima
Fátima es conocida por haber dicho: “Mi padre, cuando estaba vivo una vez me había contado “Si alguien me saluda a mí o te saluda a ti tres veces, él o ella entraran al Paraíso” Alguien le preguntó: “¡Oh amado Profeta! ¿Mientras estés vivo o aún después que mueras? A lo que Él replicó: “No sólo cuando esté vivo sino también después de muerto” Y Ali había escuchado de Fátima que su padre había anunciado acerca de que quien lo saludara a él o a Fátima, debe haber entrado, sin duda alguna, al paraíso.

Ali como el Salvador del pueblo
Fátima es conocida por haber dicho: “¡Oh Ali! ¡Eres verdaderamente el benefactor del Paraíso! ¡Eres tú quien tocará a las Puertas del Paraíso, y sin calcular, dejarás entrar a la gente que te ame a ti y tu familia al Paraíso!”.

El noveno niño
Hazrat Imam Hussein ha dicho: “Mi madre me contó una vez, que cuando yo nací, vino mi abuelo a verme. Yo estaba vestido de amarillo y mi amado abuelo tomó al instante una tela blanca para envolverme y cuando terminó de hacerlo, dijo el “Azan” en mi oído derecho y luego el “Iqhamah” en mi oído izquierdo. Entonces le dijo a mi madre. “¡Oh Fátima! Cuida mucho de tu bebé. ¡Será el padre de muchos Imames! ¡Estos nueve Imames serán su progenie y serán grandes y Santos Imames! Y el noveno, no habrá alguno como el Imam Mahdi (que ofrezcamos gozosamente nuestra vida por él).

La recompensa
Fátima es conocida por haber dicho: “Oí de mi esposo quien lo oyó de mi amado padre que: “¡¿Quien en todo el mundo que haya realizado un buen acto por mi descendencia y aún no ha recibido una recompensa del mismo Dios Todopoderoso...?!”.
Fátima es conocida por haber dicho: “Mi padre ha dicho que la mejor gente es aquella que prefiere ser modesta y humilde y respeta a su compañero en la vida (sea esposa o esposo)”.
Fátima es conocida por haber dicho: “Todos deben arrodillarse enfrente de sus madres. Porque el Paraíso está bajo los dulces pies de las madres...”.
Una vez el Profeta le pregunto a algunas mujeres: “¿Qué es lo mejor que una mujer puede hacer?” Y como las mujeres no sabían la respuesta corrió hasta la casa de Fátima a hacerle la misma pregunta. Ella le respondió: “Lo mejor que puede hacer una mujer es jamás mirar directamente al rostro de un hombre y nunca permitir que otros hombres fijen directamente su vista en ella”.
Fátima es conocida por haber dicho: “Cualquiera que use un anillo de ágata en sus dedos se ha hecho a sí mismo un gran beneficio”.
Fátima es conocida por haber dicho: “Aquél que lea las siguientes suras: “Hadid”, “Waqhiah”, “Ar- rahman”, seguramente entrará al Paraíso”.
Si están tristes o angustiados, tiene un gran problema sin resolver y sienten como que el corazón les ha de estallar de pena y desesperación, deben realizar dos plegarias Rakah. Luego de terminarlas, deben decir tres veces “Allahu Akbar”, luego rezarán las cuentas de Fátima, después se han de postrar y decir cien veces la siguiente oración: “Ya maullaty, Ya Fatima Aghisseyni...” Luego poner la mejilla derecha y luego la izquierda en el piso y repetir esta oración otras ciento diez veces. Con la Voluntad de Dios, su deseo será satisfecho y su pena desaparecerá.
En una ocasión, Fátima le preguntó a su amado padre: “¡Oh padre! En el Día de la Resurrección, ¿Te he de encontrar?”. El Profeta le respondió: -“¡Oh Fátima! En las Puertas del paraíso. Allí tendré el Estandarte del Monoteísmo Puro conmigo e intercederé por mi pueblo ante Dios”.
Fátima le preguntó: -¿Y si no te veo allí?”-“Entonces me encontrarás cerca de la Fuente, dando agua a mi Pueblo”-“Y ¿Si no te veo allí?” -“Entonces me encontrarás en el puente de Sirat. Estaré allí diciéndole a Dios: “¡Oh Dios! ¡Deja pasar de modo seguro a mi pueblo por este puente!”.
-“Y ¿Si no te veo allí?”-“Entonces seguramente estaré a las puertas del Infierno, protegiendo a mi pueblo del Fuego...” Fátima oyendo esto se regocijó.

¡Saludamos muy respetuosa y humildemente a nuestra Señora Fátima Zahra!

Fuente: Farideh Mahadavi-Damghani Agosto de 2001.
[Editorial Tir]